IP, en Política sin plan de negocios: Andrés Amaro

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No siempre un tema que nos apasiona es algo para lo que somos útiles. Lo razonable es que, por ejemplo, alguien que gusta de la música pero carece de aptitudes arme una cautivadora playlist. Lo contrario generaría una escena deplorable: la familia reunida en la sala escuchando cada domingo un accidentado recital de piano, al cabo del cual tíos y abuelos se sienten obligados a decir: qué bonito toca el niño.

Esta reflexión sirve para revisar el desempeño reciente de los segmentos del Empresariado más activos en la Política de México. Es útil observarlo en un proceso crítico: la Campaña Electoral 2024 por la Presidencia de la República. 

La IP mostró entonces que no aplica a sus proyectos políticos el rigor que emplea en los negocios. Por ejemplo, es permisiva respecto al desempeño de directivos. En Política, igual que en una empresa, alguien que falla y es mantenido en su puesto seguirá ocasionando pérdidas.

Durante 2024, la cara de la participación del Empresariado en Política fue C. X. González, articulador de la alianza opositora “Fuerza y Corazón por México” (PAN-PRI-PRD).

Su rendimiento fue deficitario. La Oposición perdió. Fue lo de menos. Perdió por tanto que ingresó en un estado de desastre. Más todavía: impulsar perfiles improvisados evitó, desde la fase poselectoral, que los Partidos involucrados emprendieran procesos de recuperación.

De punta a punta, hubo demérito.

El primer error fue de quienes designaron a González. Uno de los planteamientos de la exitosa narrativa de Morena había sido la necesidad de separar al Poder Económico del Poder Político. Inducir, desde el ámbito de Negocios, un liderazgo empresarial para la Oposición era un sinsentido.

El segundo error fue propiciar que de la elección interna de “Fuerza y Corazón por México” surgiera una Candidata Presidencial no competitiva, X. Gálvez. La aspirante que oficialmente ocupó el segundo lugar, la entonces Senadora Beatriz Paredes, con conocimiento del país, crédito de pluralidad y reconocimiento en la Clase Política,representaba una oportunidad. Por razones como las enunciadas aquí, la desventaja de la Oposición era mucha, pero habría obtenido un resultado respetable y con posibilidades de organizar su posterior recuperación. 

La tercera falla consistió en la incapacidad para conciliar a los coaligados. Es función del líder de un frente impedir que sus miembros tomen decisiones que dañen la unidad o el prestigio del conjunto. La revelación del PAN respecto al pacto interno que había dado lugar a la designación de la Candidata Gálvez agregó ilegitimidad a una oferta que de suyo no generaba aceptación.

El cuarto desacierto fue el más grave. Una alianza reúne a Partidos diversos e incluso confrontados. Quien la conduce precisa situarse enmedio, contener la discordia interna yevitar que sus propias posturas agravien a alguno de los coaligados. Desde 2023, el empresario González se había referido públicamente a Morena como “la peor versión del PRI”. Eso lo inhabilitaba para liderar una alianza que incluyera al PRI.  

Es como si  Memo Ochoa, bajo los tres palos blancos, te viera venir, con balón controlado,  y te gritara: ¡¡Güeeeey… es en la otra portería!!. O como Hernán Cortés, una noche de1520, apuntando su arcabuz contra  tlaxcaltecas. O Churchill ordenando bombardear Londres en 1940. Si tienen más ejemplos, pongan en Comentarios. 

En el quehacer político, el respeto no se gana solo a partir del peso que determinado actor, grupo o sector tiene en la vida nacional. Importan conocimiento, destreza, precisión y calidad de intenciones. Dada su relevancia, el Sector Empresarial está obligado a que su actuación política, en el rumbo que sea, muestre seriedad, eficiencia y decoro.

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