León XIV y la migración
La migración, tema central de la visita papal a España. Delineó derechos y deberes y una clara ruta a seguir
MADRID.- Concluyó el largo viaje apostólico de León XIV a España bajo el lema “Alzad la mirada”. Tuvo elementos de visita de Estado al ser el jefe de Estado del Vaticano y no sólo el Sumo Pontífice y cabeza de la iglesia católica.
Un Papa referente moral en temas centrales de la agenda internacional: derechos humanos, dignidad de la persona humana, migración, derecho internacional, rearme, inteligencia artificial, verdad y democracia. Sin mencionar a un país en específico o a otro jefe de Estado, los discursos del Papa fueron críticos, extraordinarios en sus conceptos, su análisis histórico, su redacción. Leídos en un español con más dejos latinoamericanos que españoles. Imposible analizarlos todos. Me centraré en las ideas sobre migración, tema central.
En Madrid, Barcelona y las Canarias se reunió con migrantes. En Canarias pronunció su discurso más importante en el tema migratorio. Condenó especialmente el tráfico ilícito de personas diciendo: “… quienes se aprovechan de la desesperación, a quienes organizan rutas de muerte, trafican con personas, retienen sus documentos, explotan a los trabajadores, amenazan a las mujeres, engañan a las familias y convierten el sufrimiento ajeno en negocio. ¡Deténganse! ¡Conviértanse!”.
Distinguió también las responsabilidades de los países de origen, tránsito y destino de la migración. Dijo: “El drama de los migrantes debe convertirse en un examen de conciencia: para las naciones de origen que deben crear condiciones de paz, justicia y desarrollo; para las naciones de tránsito, llamadas a proteger y no a dejar a los débiles en manos de redes criminales; para Europa, que no puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas, a la comunidad internacional, llamada a una cooperación eficaz y perseverante”. Destacó el derecho a no tener que migrar, a vivir en países sin guerra, sin corrupción, sin crisis. Abogó por vías seguras y legales para la migración, por el rescate y asistencia de los migrantes vulnerables, combate a los traficantes de personas y procesos serios de integración y acogida. “No podemos acostumbrarnos a contar los muertos”, dijo. Ojalá que los católicos en el gobierno de Donald Trump escuchen los mensajes y el gobierno de México priorice la lucha contra el tráfico ilícito de personas.
Llamó a los migrantes a integrarse en los países de acogida aprendiendo el idioma, las costumbres, respetando las leyes y participando en la vida comunitaria.
Sus conceptos molestaron a muchos de la extrema derecha, propagandistas antinmigrantes, cuentas anónimas dedicadas a criticar. La mayoría de los comentarios, sin embargo, fueron a favor de los conceptos del Papa León XIV quien estableció derechos y respeto a la dignidad humana, pero también claros deberes para todos los países y los propios migrantes.
A pesar de políticas irracionales, basadas en el miedo y la xenofobia, la migración continuará, en especial por los profundos cambios en los perfiles demográficos en el mundo, por las guerras, la represión, el cambio climático y la búsqueda de mejores oportunidades económicas.
POR MARTHA BÁRCENA
@MARTHA_BARCENA
EMBAJADORA EMINENTE
