Una renuncia para heredar el cargo de elección popular a su esposa: legal, pero ¿ético?
Movimiento Ciudadano inauguró una nueva modalidad de acceso al poder: que la esposa de un edil pueda ser alcaldesa por herencia, es decir, sin necesidad de hacer campaña, recorrer colonias, participar en debates o pedir el voto ciudadano.
El caso de Juárez es el ejemplo más evidente. Félix Arratia solicitó licencia para incorporarse al Gobierno del Estado y apoyar a Samuel en lo que mejor sabe, y no me refiero a cuestiones del SAT, sino a sus habilidades de «INCLUSIÓN», ya ven lo bien que incluyó en la alcaldía a una mujer…su esposa, Mónica Oyervides.
El relevo fue aprobado conforme al procedimiento legal, pero, aquí les dejo unas preguntas: ¿Fue ético? ¿Por quién votaron los ciudadanos de Juárez? ¿Por Félix Arratia o por su esposa?
Lo preocupante no es únicamente el relevo, sino el mensaje que transmite Movimiento Ciudadano: los cargos de elección popular parecen convertirse en posiciones intercambiables dentro de un mismo círculo político. La campaña la hace uno, pero gobierna otro. Y si ese otro resulta ser el cónyuge del alcalde saliente, la percepción de concentración del poder se vuelve aún más delicada.
Las versiones que atribuyen al gobernador Samuel García influencia en la salida de Arratia para integrarlo a su gabinete alimentan todavía más las dudas sobre la autonomía de estas decisiones.
Y si esto se confirma…imaginen, si un gobernador puede reconfigurar gobiernos municipales con movimientos internos de su propio grupo político, el mandato ciudadano pierde fuerza frente a la lógica del poder. Hasta ahora, esa presunta intervención ha sido motivo de señalamientos públicos y bien se dice que si el río suena es porque lleva agua.
Movimiento Ciudadano llegó prometiendo una nueva forma de hacer política. Sin embargo, cuando tolera decisiones que generan la percepción de que los cargos públicos pueden heredarse dentro del entorno familiar, esa novedad deja un amargo sabor de boca, especialmente en quienes le dieron la confianza a un candidato.
La democracia no consiste únicamente en cumplir la ley. También exige respetar el espíritu del voto ciudadano.
Si hacer campaña deja de ser un requisito para llegar al poder, entonces el gran perdedor no es la oposición: es la confianza de los ciudadanos en las urnas.
¿Qué opinan en Movimiento Ciudadano de «lo nuevo» en el NUEVO Nuevo León?
Es legal, pero ¿ético?

