Antes abundaban los atropellados y ahora, los claustrofóbicos
En 1994 se inauguró el Eurotúnel que une a Inglaterra y Francia, cruzando el Canal de la Mancha, dando servicio tanto a pasajeros como a automóviles. Los primeros viajan por el tren Eurostar y los segundos en el ‘Shuttle’ que igual recorre el túnel, pero en un tren especial que viaja a 160 kilómetros por hora y mide 775 metros de longitud.
En solo dos horas y media se cubre toda la ruta de Londres a París, y la primera vez que alguien viaja en él, tarda meses en poder describir correctamente la sensación de saberse viajando por debajo del mar.
El Reino Unido siempre ha estado a la vanguardia del transporte sobre vías, pues la construida de Liverpool a Manchester, Inglaterra, estrenó el 15 de septiembre de 1830 la locomotora de vapor, autoría de George Stephenson.
El mundo se conmocionó con la noticia, pues no era poca cosa un sistema de transporte para pasajeros y carga pesada que corría a la increíble velocidad de 30 kilómetros por hora y se movía con solo vapor.
Se reunieron en Liverpool 50 mil personas para atestiguar cómo arrancaba este invento que enmarcaba a la revolución industrial que inició precisamente en Inglaterra.
A su inauguración asistió toda la clase política de Londres y todo era festivo hasta que la locomotora paró en medio camino para recargar agua, en lo que después se bautizó como ‘Escala técnica’ que se utiliza hasta la fecha.
En uno de los vagones del tren viajaba el duque de Wellington, primer ministro inglés, y durante la escala técnica del tren, un político llamado William Huskisson aprovechó este breve tiempo para saludar al alto funcionario, quien desde la ventanilla de su asiento le respondió al saludo a WH que estaba afuera, parado en las vías del ferrocarril.
Enajenado por la oportunidad de charlar de cerca con Wellington, William Huskisson no se dio cuenta que estaba en medio de la vía por donde circulaba otra locomotora, por lo que fue arrollado y desde luego muerto, convirtiéndose en la primera de muchas víctimas mortales que posteriormente han sucedido en las vías del tren en el mundo. Este accidente fue catalogado por los nigromantes como un mal augurio para la industria ferrocarrilera, pero su presencia en otras latitudes inició el desarrollo de muchas otras naciones.
En el caso del Eurotúnel, su inauguración no tuvo incidentes de ese costo, pero durante su vida útil ha tenido de otro tipo, como es el de gente que sufre de claustrofobia sin saberlo, y allí lo descubre.
