No se engañen.En los momentos en que comienzo a pergeñar estas líneas faltan unas diez horas para que comience el partido de futbol, en el que la selección de Ecuador pondrá en orden el exacerbado entusiasmo de los mexicanos, que ante un mediano rendimiento de los ratoncitos verdes llegaron a soñar con ver a México ganador, sobando la copa del mundo luego del partido final.

No. Mi epigrafe “¿y si sí?” no se refiere ni por asomo al resultado en la cancha del Azteca. En ese sentido, aunque ciertamente seré considerado traidor a la Patria, estoy casi seguro de que los sueños de avance de la futbolada mexicana terminarán.al son del marcador 02-2, con el mes de junio.

Acepto el agravio. Pongánse a soñar con la Copa Infantino de Madrid dentro de cuatro años.

Pero, ¿y si sí?

¿Si lográsemos obligar a nuestros gobiernos de todo nivel, por medios legítimos de protesta, que van de la manifestación pública al voto secreto, a un cambio radical de su modo de gobernar, mutando el servirse del pueblo por un servir al pueblo? ¿Si lográsemos erradicar de fondo las prácticas menores y cotidianas de la corrupción como son la mordida y la propina, esbozando el camino para acabar con la corrupción a gran escala?

Si realmente pudiésemos revertir todos los abusos que se ha perpetrado en contra de  un sistema educativo que costó decenios edificar poco a poco, y eliminar el pase automático, sin exámenes de suficiencia desde la educación primaria; si nuevamente estableciéramos altos niveles de preparación para acceder a una educación superior de excelencia, basada en el estudio, la disciplina, el trabajo y la superación, nuestro futuro como país no estaría del negro bruñido que ya es una realidad.

¿Si pudiéramos adquirir el nivel de civismo que hiciera una realidad espontánea y de buena gana, la recolección de basura que dejamos en nuestras calles después de cada festejo futbolero, basura que ocasiona la obstrucción de las alcantarillas y las consecuentes inundaciones?

¿Y si sí hiciéramos la imprescindible reforma fiscal que persiguiera feroz a los grandes evasores y factureros, y metiera a la nómina de contribuyentes a todos los informales, desde los vendedores ambulantes hasta los médicos de especialidad, para así asegurarnos los recursos que puedan pagar un mejor sistema de asistencia médica, y garantizar a la vez el financiamiento de futuras pensiones justas y crecientes para nuestros viejos?

¿Y si pueblo y gobierno pusieran todo su empeño, capacidad, inteligencia y voluntad para dignificar los cuerpos policíacos, sanearlos, educarlos, equiparlos y disciplinarlos cuando se porten mal, premiarlos cuando lo hagan bien y asegurarles un retiro digno y cómodo? Tal vez comenzaríamos a acabar con la delincuencia organizada y de la otra.

Y si sí….

Me doy perfectamente cuenta, de que estoy construyendo un sueño.

Lo mismo hacen los que imaginan con ver algún día a México campeón del mundo en futbol.

PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas):Es un hecho el que el caso de la señora Felicia y su marido desalmado será archivado.

Ya hablaron con la maestra cubana los de la secretaría de la Mujer, para disuadirla y amenazarla a fin de que para aproceder, no presente en la fiscalía de Morelos denuncia formal por la madriza que su marido le puso; no lo ha hecho.

El macho marido Victor, distinguido cuatrotero ex director de Pemex, ya dejó su cargo a la cabeza de una oficina de energías libres y otras yerbas.

La investigación que en el centro dicen se inició, va camino a un cajón lleno de similares.

La apuesta del Cuatrote, que usa siempre para mitigar los daños a sus delincuentes, es apostar al olvido. Alguien les dijo que Borges el argentino afirma que el olvido es la única venganza y el único perdón

felixcortescama@gmail.com

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