Trump y los López, vecinos incómodos

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La noticia del jueves, que el gobierno de Trump canceló su visa a Andy López Beltrán, hijo de López Obrador, cimbró a la 4t. El viernes, en la mañanera, Sheinbaum acusó recibo: “es injerencia en la política mexicana”, afecta a “persona políticamente expuesta”. La carta que Andy envió a Trump desnuda, primero, su delirio por ya no poder entrar a Estados Unidos a hacer compras y más negocios, con dinero que las autoridades de allá saben su origen. Acá nadie sabe tenga algún trabajo que le dé para tanto que ostenta el baquetón. Y segundo y más trascendente, su pavor por nuevas revelaciones de sus relaciones con hijos de Rocha Moya y los chapitos, o con el huachicol.
Andy le escribe a Trump, y publica: “me dirijo a usted con el respeto que me merece”, por una “decisión al estilo hitleriano”, “una perversa canallada de halcones”, “jefes de pandillas dedicados a espiar, acosar, intervenir gobiernos o políticos que consideran amenazas”, “o narcoterroristas”, “puedo esperar cambien y nos traten con auténtica amistad”, “me gustaría conocer su opinión sobre mi caso”, “mi padre escribió que usted es distinto al que conoció y trató”, “la hipocresía no puede ser la doctrina que lo guíe”. Le pide remueva a funcionarios. Es estúpido, por donde se lea.
Los López dicen de Trump ya es distinto-con el respeto que les merece-. Trump es el mismo cabrón: halcón, hitleriano, jefe de pandilla, espía; acosa e interviene por todo el planeta. No trata con auténtica amistad, solo por puro interés, incluso personal y familiar, -como en el mundial-; la hipocresía siempre lo guía.
López Obrador y Trump se tantearon hipócritamente. No hubo entre ellos “auténtica amistad”. Obrador dijo de Ken Salazar, anterior embajador yanki, que era “un idiota útil” (Lenin acuñó frase para referirse a ilusos utilizables por el comunismo), recién reveló Brian Naranjo, su exconsejero en la embajada. El tanteo continúa. Trump repite de Sheinbaum: es una “mujer maravillosa”, pero “los cárteles controlan México”; y la remedó por su inglés hablado. La Sheinbaum tantea igual.
Trump, López Obrador y Sheinbaum mucho se parecen: polarizan de palabra y obra, sus resentimientos afloran, sus fobias los deletrean, ridiculizan a adversarios, dividen a su país o al mundo. Mienten con frecuencia, tienen y provocan miedos. Como otros populistas, de derechas e izquierdas, binarios, manipulan hechos, rediseñan y rebautizan espacios (el último: ya no es “Paso de Cortés”, es de los Pueblos indígenas). También Petro, o de la Espriella, en Colombia, Meloni en Italia, Ortega en Nicaragua, Netanyahu, en Israel.
La consejera jurídica de Sheinbaum, Luisa Ma. Alcalde, “consigliere” de la mafia en el poder, publicó el miércoles, en Palacio Nacional, listas de periodistas y medios críticos que considera enemigos de la 4t en un “ecosistema digital”, con graves riesgos para éstos. Sheinbaum dijo en 2021, como jefa de gobierno de la Cdmx: “las listas se hicieron en el macartismo, el fascismo, los nazis”. Hoy, el engendro neofascista 4t acá hace listas negras, y le dicen “fachos” a los diferentes y «traidores a la patria». El viernes reculó: hacen “amplificación artificial de tendencias”. Preludia tiranía.
Sheinbaum dijo: Andy es “persona políticamente expuesta”, (PEP). Lo es quien ha ocupado un cargo público relevante con capacidad de influencia en decisiones gubernamentales, manejo de fondos públicos o de instituciones claves. Por más posibilidades de sobornos o corrupción; por lo que debe tener un mayor control, con estándar internacional. ¿Este control se aplica a Andy? Quien se dice padece “embestida” yanki.
Cómo alumbra “Magnifica Humanitas” de León XIV: “Reconocemos cada vez con mayor claridad la expansión de una cultura del poder hecha de polarizaciones y violencias… La política recurre con facilidad a la desinformación, a la ridiculización del adversario y a la construcción sistemática de miedos y resentimientos. Así, la diversidad del otro se vive cada vez más como una amenaza, alimentando la voluntad de dominio, los abusos de poder y el miedo a la diferencia, y preparando un terreno en el que pueden madurar nuevos conflictos…”
Hay tiro con Trump, vecino déspota incómodo. Y los López, en “La Chingada”, o en Tabasco, como antes López de Santana, o López Portillo -“pago para que me peguen”-, el de la “Colina del perro”, otros déspotas: ahí va lista de la vergüenza nacional.

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