El mundo del trabajo ante la IA
Al abordar el mundo del trabajo frente a retos de la IA, León XIV inicia: “El trabajo no es un simple instrumento; expresa y acrecienta la dignidad de nuestra vida. Es una necesidad inherente a la condición humana, un camino habitual hacia la madurez, el desarrollo y la realización personal”. Advierte: “Las ayudas económicas a los pobres siguen siendo a veces necesarias en situaciones de emergencia, pero no pueden convertirse en la única respuesta, ya que el objetivo es ofrecer a cada persona las condiciones para vivir dignamente a través de su propio trabajo”.
La automatización, la robótica y la IA transforman la estructura misma del trabajo. “Los “nuevos modosˮ de trabajar no son necesariamente mejores, porque «mientras la IA promete impulsar la productividad haciéndose cargo de tareas ordinarias, a menudo los trabajadores se ven obligados a adaptarse a la velocidad y a exigencias de las máquinas, en lugar de que estas últimas estén diseñadas para ayudar a quienes trabajan. Es necesario diseñar sistemas centrados en la persona y no sólo en el rendimiento; que la tecnología libere al hombre de trabajos pesados, repetitivos o peligrosos, y ofrezca un apoyo inteligente a la actividad humana”.
Propone a empresas, trabajadores y políticos establecer criterios: “toda introducción de automatización y de IA debería ir acompañada de medidas verificables de protección del empleo, de recualificación y de participación de los trabajadores, para que la tecnología se oriente a liberar tiempo y capacidades humanas, no a generar exclusión. En segundo lugar, es necesario que políticas activas hagan accesibles a todos la formación continua y las transiciones profesionales, sin descargar sobre los individuos todo el coste de la adaptación a las transformaciones. Y se necesita una responsabilidad empresarial que incluya la calidad y la dignidad del trabajo entre los indicadores de éxito”.
Observa necesario superar los parámetros del Producto Interno Bruto, al pasar por alto aspectos esenciales para el bienestar de las personas y del medioambiente. Reconoce las finanzas adquirieron una importancia creciente y una innovación significativa, incluso las criptomonedas: “El funcionamiento de la intermediación financiera «cuyo funcionamiento, habiéndose desvinculado de fundamentos antropológicos y morales apropiados, no sólo ha producido abusos e injusticias evidentes, sino que se ha demostrado también capaz de crear crisis sistémicas en todo el mundo».
“La renta del capital corre el riesgo de sustituir a los ingresos del trabajo, relegados a un segundo plano respecto a los principales intereses del sistema económico. El ahorro que se transforma en crédito para la economía real, y por ende para crear empleo tanto por cuenta ajena como por cuenta propia, sigue siendo fundamental para el desarrollo y para las inversiones. La función social del crédito sigue siendo insustituible. La financiación por la financiación misma es algo muy distinto de la financiación para el desarrollo y para la creación y evolución del trabajo.
“Orientar la economía hacia la dignidad es adoptar criterios de actuación estables en la era de la IA. Primero, transparencia y responsabilidad: cuando datos y algoritmos influyen en la concesión de créditos, la selección de personal o el acceso a servicios u oportunidades, es necesario que las decisiones sean comprensibles, cuestionables y sometidas a control. En segundo lugar, inclusión y acceso: los beneficios deben acompañarse de inversiones en competencias, infraestructuras y servicios esenciales, para que la tecnología no amplíe la brecha entre quienes tienen y quienes no.
“El Estado debe crear condiciones favorables para el empleo y para donde escasea, y defenderlo en tiempos de crisis, por ser un bien primario. Favorecer continuidad y calidad del empleo. Se necesitan medidas que garanticen ritmos humanos: sin equilibrio entre trabajo, servicios y descanso, la familia se debilita y a los jóvenes les cuesta madurar el sentido de responsabilidad. Que la movilidad profesional que exige la economía digital no se convierta en una selección cruel entre quienes pueden actualizarse y quienes no”. Luego aborda también en el Cap. IV los retos y amenazas de la IA para la libertad.
