octubre 23, 2026

El mito del igualitarismo

Los igualitaristas manipulan el discurso de la igualdad democrática para afirmar que en una sociedad democrática todos debemos vivir igual. ¡Exactamente igual!
La democracia para subsistir requiere de tres valores de origen y el cuarto valor de este siglo: libertad, igualdad, justicia y derechos humanos. Si entendemos la aplicación de estos valores en la democracia, entenderemos la manipulación que hacen los llamados socialistas o de izquierda a la democracia.
En el origen de la democracia representativa surgida en Francia y EUA, estos valores estaban unidos (los tres primeros), se defendían por igual. Lo mismo se ponderaba la libertad del ser humano que su igualdad social y la aplicación de la justicia como valor social. Esto se podía porque la disputa era contra un régimen absolutista, contra monarquías teologizadas, gobiernos donde la iglesia y el rey se unían por intereses políticos y económicos.
Los jacobinos, franceses defensores del pensamiento democrático representativo eran personas creyentes de los valores citados dentro de una república constitucional o monarquía republicana, es decir, la forma de gobierno podía ser una monarquía pero existían los elementos del republicanismo: separación de poderes, régimen constitucional de sometimiento a la ley por todos, incluyendo al rey y la cúpula de la iglesia, representación de todos los sectores poblacionales con intereses políticos y económicos.
Intentemos recrear el pensamiento igualitarista y su manipulación en los grupos autodenominados de izquierda.
Primero, no existe una izquierda, existen las izquierdas, la de pensamiento socialista o estatismo basado en el marxismo y su aplicación en los regímenes impregnados de la influencia rusa. La izquierda democrática, la que se ubica en el centro izquierda de la línea en las ideologías políticas. También existe la llamada izquierda política o social.
Los igualitaristas vigentes en México se proclaman seguidores del marxismo. El asunto es que el marxismo no sobrevive en una democracia, su estructura de aplicación es válida sólo en estatismos, dictaduras, tiranías con anulación o secuestro de la democracia.
Es falso que un gobierno estatista pueda ser democrático, esto porque son intolerantes a la divergencia natural de las democracias, son irracionales ante las diversidades de pensamiento político, son contrarios a cualquier pensamiento ajeno al propio.
El igualitarismo estatista lo primero que hace es cancelar las libertades y anular las posibilidades de la igualdad en oportunidades y desarrollo. Es falso el mito del igualitarismo donde todos seamos iguales. El ejemplo fue la URSS del siglo XX. En ese sistema de gobierno se aplicó una variante de la monarquía: la tiranía.
La URSS, Cuba y China tuvieron o tienen, gobiernos tiranos, represores de las libertades y simuladores de las igualdades. En esos países el pueblo, vive con carencias mientras el grupo de poder vive con privilegios. ¿Cuál fue el beneficio de la revolución si el pueblo terminó igual o peor que antes?
La democracia sobrevive en donde se equilibran las libertades y las igualdades sociales, donde la justicia se aplica como consenso de libertad e igualdad y los derechos humanos respetan las libertades en igualdad de todos los individuos de una sociedad.
Como escribe Ben Ansell en “Por qué fracasa la democracia” Si logramos la igualdad económica se arriesgan los derechos sociales y se comprometen las libertades económicas, sociales y de patrimonio.
¡La igualdad es en oportunidades y desarrollo, no en ser gemelos socialmente hablando!

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *