Colosio se va… ¿porque Samuel ya perdió Nuevo León?
En política, las candidaturas rara vez son casualidad. Son diagnósticos. Revelan dónde un partido cree que puede ganar… y dónde, en el fondo, sabe que la batalla está prácticamente perdida.
Por eso, si Movimiento Ciudadano decide postular a Luis Donaldo Colosio para la gubernatura de Sonora y no para Nuevo León, la decisión enviará un mensaje demoledor: el propio partido no estaría dispuesto a jugarse su mejor carta en el estado que gobierna desde 2021.
¿No era Nuevo León el ejemplo del «nuevo gobierno»? ¿No presumía Movimiento Ciudadano que Samuel García estaba construyendo el modelo que habría de replicarse en todo México? Si esa narrativa fuera cierta, la lógica política sería elemental: defender el bastión con el candidato más competitivo.
Pero parecería ocurrir exactamente lo contrario.
Colosio podría buscar refugio político en una tierra donde su apellido conserva un enorme valor histórico y emocional. En Sonora, el legado de su padre sigue siendo un activo electoral. En Nuevo León, en cambio, tendría que cargar con el desgaste de un gobierno cuya imagen ha sido golpeada por controversias, confrontaciones políticas, cuestionamientos sobre transparencia, crisis de movilidad, problemas de seguridad y una administración que, para muchos ciudadanos, privilegió la comunicación digital sobre la solución de los problemas cotidianos.
La pregunta resulta inevitable: ¿Movimiento Ciudadano está protegiendo a Colosio… o intentando escapar del juicio ciudadano sobre el gobierno de Samuel García?
Porque las elecciones no solamente evalúan candidatos; también califican gobiernos.
Ningún partido sacrifica voluntariamente su mejor activo si está convencido de que puede conservar el poder. Cuando eso ocurre, normalmente es porque las encuestas internas muestran una realidad muy distinta al discurso público.
Desde luego, existen otras explicaciones. Movimiento Ciudadano puede considerar que Colosio tiene mayores posibilidades de triunfo en Sonora gracias a su arraigo familiar y a una coyuntura electoral favorable. Esa sería una apuesta estratégica legítima. Sin embargo, esa explicación no elimina la otra pregunta: si Nuevo León sigue siendo tan competitivo para MC, ¿por qué no enviar ahí a su figura más rentable?
Las decisiones políticas hablan incluso cuando los dirigentes guardan silencio.
Si Colosio termina compitiendo en Sonora, el verdadero debate dejará de ser si puede ganar aquella gubernatura. La discusión será mucho más incómoda para Movimiento Ciudadano: si ni ellos mismos se atreven a defender Nuevo León con su mejor candidato, ¿qué confianza esperan transmitir a los ciudadanos sobre el legado que deja Samuel García?
Irá viniendo, iremos viendo como en política, las candidaturas son mensajes. Y algunos mensajes equivalen a una confesión.
