Antiguo Palacio Municipal de Monterrey: cuatro siglos de historia y poder
En el acto de fundación de 1596, Diego de Montemayor nombró al primer cabildo. Éste y los sucesivos sesionaban en las llamadas Casas Reales; tras la inundación de 1611 y el traslado de la villa al sur de Santa Lucía en 1612, éstas se fijaron al oriente de la Plaza Mayor, donde hoy está el Museo Metropolitano.
Las Casas Reales sufrieron graves daños en las inundaciones de 1636, 1642 y 1648, hasta quedar en ruinas. En 1653, Martín de Zavala ordenó demolerlas y reconstruirlas por completo para ello licitó la obra que finalizó en 1655 con salas, zaguán, cárcel, barda y enseres como mesas, escudo real, horca y cepos (“uno de éstos de pescuezo”). En 1752, tras otro diluvio, los vecinos más acomodados donaron materiales para repararlo, logrando habilitar cinco salas para 1785.
En 1798, el corral del recinto se convirtió en la Plaza del Mercado o de la Carne (hoy Plaza Hidalgo) con puestos de venta. Con lo recaudado se edificaron portales de madera al poniente que, tras ser incendiados en la invasión estadounidense, dieron paso a la arquería de piedra construida entre 1847 y 1850.
En 1851 el Cabildo aprobó el proyecto del arquitecto Papías Anguiano, de Aguascalientes y llegado de Linares, para la fachada y los portales del frente. Concluida en 1853, la obra incluyó el empedrado de la Plaza Mayor con 32 bancas de cantera y farolas, además del primer relieve del Escudo de Monterrey en el frontis. En esta edificación trabajó como reo el célebre bandido Agapito Treviño, «Caballo Blanco». Tras fugarse en 1851 de las canteras del Obispado y en 1853 de la propia cárcel del palacio, fue recapturado y fusilado en 1854 en el lado sur de la Plaza del Mercado (donde estuvo el restaurante Luisiana).
En 1946 el relieve original del escudo fue demolido alegando un peso excesivo para la fachada, colocándose una réplica de cemento, eliminada en 1978. La sede alojó al municipio hasta 1976, al Tribunal Superior de Justicia (1978-1987) y al Museo de Historia (1989), reabriendo en 1995 como Museo Metropolitano. Pese a los cambios, el habla popular lo reconoce entrañablemente como el Antiguo Palacio Municipal.

