Los lineamientos de la CRT que pretenden establecer la censura
El pasado 27 de julio, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) convocó a una consulta pública, para que remitieran sus comentarios los interesados en opinar respecto de unos Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias, propuestos por la propia CRT. Las audiencias a las que se refiere son las que forman los radioescuchas y los televidentes.
De inmediato ese proyecto de Lineamientos fue objeto de una lluvia de comentarios adversos. La principal crítica fue en el sentido de que más que proteger los derechos de radioescuchas y televidentes, lo que en realidad se pretende es silenciar las voces independientes y críticas al gobierno.
La principal forma de hacerlo es a través de considerar que al proporcionar contenidos informativos a las audiencias, no se les indique cuándo es simplemente información y en qué casos se opina respecto de ésta.
Peor aún, también serán objeto de eventual sanción los casos en los que se considere que una información u opinión respecto de ésta es falsa o presentada en un contexto histórico diferente. ¿Quién tiene la autoridad suficiente para considerar que algo es verdadero o no, o para decidir que algo está fuera de contexto? Sólo en las autocracias y en las dictaduras.
La consulta pública sobre estos Lineamientos, abierta en el portal de internet de la CRT del 27 de julio al 21 de agosto del presente año, es decir, durante veinte días hábiles, recibió en total 8,889 comentarios.
Cuando más o menos tal consulta iba a la mitad de su periodo de duración, cuando llevaba recibidos 2 mil 176 comentarios, tomé una muestra aleatoria de 100 de estas opiniones, y el resultado fue el siguiente: 81 por ciento del total había expresado una posición clara y categóricamente en contra de los citados Lineamientos, básicamente por considerarlos proclives a la censura, o incluso a la autocensura, que es peor; 14 a favor de los mismos y 5 por ciento hizo consistir sus comentarios en consideraciones diversas en torno al tema, pero sin manifestar opinión en uno u otro sentido.
Una vez que la consulta pública se cerró, la organización Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) realizó un minucioso análisis de los 8,889 comentarios recibidos por la CRT, que arrojó los resultados siguientes: El 82.2 por ciento rechazó la propuesta de Lineamientos hecha por el gobierno federal, el 9.7 por ciento manifestó una postura a favor, y el resto (8.1%) expuso opiniones matizadas o indefinidas.
Aunque la ley de la materia dispone que los resultados de estas encuestas no tienen carácter vinculante, es decir, no obligan a la CRT a necesariamente modificar lo que fue objeto de rechazo por los opinantes, de todas maneras hay que esperar a que aquélla elabore y haga público lo que se llama Informe de Consideraciones, para conocer no sólo el resultado oficial de la consulta pública sino en qué medida influyó para hacerle enmiendas a la propuesta de Lineamientos. Este Informe debe ser dado a conocer el próximo 7 de septiembre. Veremos qué dice.
El pasado 27 de julio, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) convocó a una consulta pública, para que remitieran sus comentarios los interesados en opinar respecto de unos Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias, propuestos por la propia CRT. Las audiencias a las que se refiere son las que forman los radioescuchas y los televidentes.
De inmediato ese proyecto de Lineamientos fue objeto de una lluvia de comentarios adversos. La principal crítica fue en el sentido de que más que proteger los derechos de radioescuchas y televidentes, lo que en realidad se pretende es silenciar las voces independientes y críticas al gobierno.
La principal forma de hacerlo es a través de considerar que al proporcionar contenidos informativos a las audiencias, no se les indique cuándo es simplemente información y en qué casos se opina respecto de ésta.
Peor aún, también serán objeto de eventual sanción los casos en los que se considere que una información u opinión respecto de ésta es falsa o presentada en un contexto histórico diferente. ¿Quién tiene la autoridad suficiente para considerar que algo es verdadero o no, o para decidir que algo está fuera de contexto? Sólo en las autocracias y en las dictaduras.
La consulta pública sobre estos Lineamientos, abierta en el portal de internet de la CRT del 27 de julio al 21 de agosto del presente año, es decir, durante veinte días hábiles, recibió en total 8,889 comentarios.
Cuando más o menos tal consulta iba a la mitad de su periodo de duración, cuando llevaba recibidos 2 mil 176 comentarios, tomé una muestra aleatoria de 100 de estas opiniones, y el resultado fue el siguiente: 81 por ciento del total había expresado una posición clara y categóricamente en contra de los citados Lineamientos, básicamente por considerarlos proclives a la censura, o incluso a la autocensura, que es peor; 14 a favor de los mismos y 5 por ciento hizo consistir sus comentarios en consideraciones diversas en torno al tema, pero sin manifestar opinión en uno u otro sentido.
Una vez que la consulta pública se cerró, la organización Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) realizó un minucioso análisis de los 8,889 comentarios recibidos por la CRT, que arrojó los resultados siguientes: El 82.2 por ciento rechazó la propuesta de Lineamientos hecha por el gobierno federal, el 9.7 por ciento manifestó una postura a favor, y el resto (8.1%) expuso opiniones matizadas o indefinidas.
Aunque la ley de la materia dispone que los resultados de estas encuestas no tienen carácter vinculante, es decir, no obligan a la CRT a necesariamente modificar lo que fue objeto de rechazo por los opinantes, de todas maneras hay que esperar a que aquélla elabore y haga público lo que se llama Informe de Consideraciones, para conocer no sólo el resultado oficial de la consulta pública sino en qué medida influyó para hacerle enmiendas a la propuesta de Lineamientos. Este Informe debe ser dado a conocer el próximo 7 de septiembre. Veremos qué dice.
