Un libro de Gonzalo Altamirano que debe leerse
Este miércoles 28 de octubre, a las seis y media de la tarde, se llevará a cabo en el salón Juan Gutiérrez Lascuráin de la sede nacional del PAN, la presentación del libro “Seguiremos continuando” (355 págs.), editado por la Fundación Rafael Preciado Hernández y escrito por el estimado amigo y compañero de militancia, Gonzalo Altamirano.
Se armó de valor y una pluma y Gonzalo se puso a redactar sus memorias. Memorias no en el sentido en que suele entenderse este género literario, que ordinariamente se considera poner en blanco y negro los nostálgicos recuerdos del paso por la política, una vez que se piensa ha llegado la hora del retiro, el momento del adiós porque ese ciclo de la vida se ha agotado.
No, no es –no debe ser– el caso de Gonzalo Altamirano, como claramente lo indica el significativo título que puso a su libro: Seguiremos continuando, afortunada locución pronunciada por Eutimio Camacho, un ferrocarrilero potosino, allá en la década de los años 40, en una Convención Nacional del PAN.
Altamirano tiene una rica, larga y ameritada trayectoria en las filas de Acción Nacional, desde su ingreso en febrero de 1967. Dueño de singular sensibilidad política, de capacidad para tener presencia en los medios, que fue –ha sido— su especialidad, le ha tocado desempeñar con acierto y eficacia importantes tareas como dirigente del Partido y de funcionario público, tanto en el ámbito legislativo como en el de la administración pública. Es, el suyo, un libro que se lee con gran provecho.
Incluye también sabrosas anécdotas. A manera de botón de muestra va un par de ellas:
Comenta Gonzalo que en la elección de 1976, en la cual participó como candidato a diputado federal por un distrito electoral capitalino, el día de la elección le faltaba un vehículo para hacer el reparto de alimentos a los representantes de casilla. Ocurrió que para salvar la situación, un simpatizante le ofreció una carroza funeraria para atender esa tarea. Y los representantes se negaron a aceptar lo que les llevaron de comer.
Otra anécdota jocosa que Gonzalo narra se presentó cuando acudió a apoyar al candidato panista a gobernador de Sonora, Adalberto Rosas (qepd), popularmente conocido como “El Pelón”, quien para llamar la atención un día decidió lanzarse en paracaídas y fue a caer precisamente en el sitio donde el PRI celebraba un mitin.
Felicitaciones a Gonzalo Altamirano por la importante aportación que significa compartirnos sus valiosas experiencias que, en cumplimiento del deber político, ha acumulado a lo largo de su trayectoria en las filas de Acción Nacional.
