El fetiche de la renuncia como castigo: ¿y la impunidad?: Juan Marcos Gutierrez Gonzalez Yrigoyen
Hoy se confirmó la renuncia de Guadalupe Taddei cómo Presidente del INE. Algunas voces preparaban ya su defensa, asignando la evidente corrupción a un ataque de la derecha. Como si no se conocieran los contratos y las impúdicas muestras de lujos, comodidades y beneficios de nuevos ricos hacia la propia Guadalupe y sus familiares, que nos mostró Carlos Loret de Mola y su equipo.
Este asunto, paradójicamente, vuelve a resaltar uno de los dos temas que a las personas les debería interesar como factor de decisión política, para combatir al actual régimen: el narco gobierno y la impunidad. Hoy tratare el segundo de los temas.
La impunidad es el envoltorio protector o el blindaje, que permite todo lo demás qué hacen y dejan de hacer criminalmente, los gobernantes de MORENA y Adláteres como Guadalupe Taddei.
Es por ello que este tipo de escándalo no debe quedar impune, no dentro del sistema jurídico, pero sobre todo, los ciudadanos deben castigar puntualmente esas conductas (deTaddeis, Rochas Moyas, Andys, Olanes y demás modelitos), con el voto de rechazo y aún más, con el señalamiento expreso, con la crítica abierta, con el reclamo público.
Cualquier centavo de nuestros impuestos es un tesoro, que no podemos permitir que se lo roben. Pero hay categorías del gasto público que agravan la situación, puesto que el gasto en salud, educación, justicia y en este caso en democracia, es gasto publico sagrado.
Luego, estos actos erosionan la calidad de nuestra democracia a la que tanto le habíamos invertido, puesto que Morena con sus reformas ha construido todo un entramado para empoderar a la presidente del INE, para luego fomentar el desvío, el abuso, así comoel enriquecimiento propio y de sus favoritos. En general, estas conductas de los nuevos juniors como los hijos de Taddei o los de López López Obrador, recuerdan a los hijos del Negro Durazo o de Lopez Portillo.
Por tanto, el tema central de la próxima campaña, debe ser el régimen de la impunidad. La impunidad como enfermedad, la impunidad como muro a derribar, la impunidad como política pública cortesía de Morena.
Esta reflexión me recuerda el adagio que sembró James Carville, asesor de Bill Clinton en su Campaña presidencial de 1992 contra George Bush Padre: “It’s the EconomyStupid”, a manera de centrar un tema primordial para todas las personas y para el futuro de aquel país, dado el malísimo resultado económico del republicano.
Parecido entonces, hoy pudiéramos decir: “es la impunidad estúpido”; y así recordarle a la oposición y en general al electorado, donde está el mal central de nuestro país. Hagámonos cargo, no sólo con el castigo electoral, sino con el rechazo público al tiempo de rescatar a los organismos electorales y proteger su autonomía.
Las instituciones que organizan nuestras elecciones, deben ser transparentes, profesionales e imparciales. El escándalo Taddei no nos debe llevar a la tontería, que al régimen le encantaría, de debilitar sus presupuestos y demeritar a las mujeres y hombres honestos que integran el servicio electoral y que todavía pueden salvar el sistema de control ciudadano de elecciones.
La solución es quitarle tanto poder a quien presida el Instituto y regresarlo, al modelo que se tenía en la era de Lorenzo Cordova. La cleptocracia en el INE, inaugurada por Guadalupe Taddei en el INE, no ocurría en la época Cordova y anteriores ni por asomo.
