Posición de la Oposición: Gustavo A Vicencio
“México se salvará no gracias a, sino a pesar de su gobierno”
Abel Vicencio Tovar
Sin duda el morenismo está viviendo su más grave crisis desde su fundación. Esto no tendría mayores inconvenientes si los afectados fueran solo ellos. El grave problema es que están arrastrando a todo México, ya que son los que detentan el poder a nivel federal, y en gran parte a nivel estatal y municipal. Bien sabemos que un animal herido o acorralado no tiene nada que perder y contrataca con tal de salvar el pellejo. Todas las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no son nuevas. Ya las había presentado la oposición desde el año 2021, pero el oficialismo había hecho caso omiso de ellas. Incluso, se presentaron ante las instancias correspondientes de la OEA y no hubo mayores resultados. Tuvo que llegar el gobierno de los Estados Unidos para que, ahora sí, les pusieran atención y buscaran a toda cosa desmentirlas, pedir pruebas, pruebas y más pruebas, con tal de estirar la liga lo más posible. Quien quita y se encuentran salidas no encontradas hasta el día de hoy.
Ante esta evidente degradación moral del ejercicio del poder, los partidos de oposición, las organizaciones ciudadanas, los integrantes de la comentocracia y todo ciudadano de a pie, debemos estar muy atentos a fin de encontrar la mejor manera de actuar, no a favor de intereses de grupo, sino del interés mayor de la nación. El PRI ha solicitado formalmente que se le retire el registro a morena como partido político, dados sus inocultables vínculos con el narcotráfico. MC está en la misma línea exigiendo al gobierno federal que detenga al exgobernador para que pueda ser extraditado. El PAN ha solicitado tres puntos muy concretos: 1. La detención inmediata de Rocha Moya y de sus cómplices; 2. Juicio político en contra de los mismos; y 3. Desaparición de poderes en Sinaloa, ya que el narco no solo se infiltró en el poder ejecutivo. También están metidos en el legislativo y en el judicial local. Ante este gravísimo problema, las coincidencias de los opositores son mayores a sus diferencias. Sería muy interesante pensar disruptivo y actuar diferente. ¿No podrían evaluar unir vasos comunicantes entre los partidos a fin de que sus esfuerzos individuales puedan generar una sinergia que los una a fin de lograr mayores resultados? Porque seamos claros. Ninguna de las demandas opositoras tendrá viabilidad, ya que se le están exigiendo precisamente a quienes son cómplices o parte de los criminales acusados. Es obligatorio pensar fuera de la caja para encontrar alternativas viables a problemas complejos.
No podemos esperar a ver qué pasa con la intervención extranjera. No la buscamos ni hubiéramos querido que se hiciera presente. Se habría evitado si México viviera un estado de derecho, donde las leyes se respetan y los gobiernos cumplen su función de brindar seguridad a sus ciudadanos, persiguiendo a los criminales y no a los opositores. Si de defensa de la soberanía hablamos, quien está actuando para violarla evidentemente es morena y su pacto con el crimen organizado, por su inacción contra el narcotráfico y defensa “hasta la ignominia” de sus aliados.
La oposición, partidista y ciudadana, tiene una importantísima pregunta a responder: si el oficialismo está viviendo sus últimos días, ¿estamos preparados para asumir el poder en un país donde gran parte de su territorio y de sus instituciones están capturadas por el crimen organizado? ¿Qué visión de país, qué estrategias, qué políticas públicas, qué líderes, qué acciones concretas está diseñando para ir tomando el poder poco a poco o de golpe? La ciudadanía, que no le acaba de convencer la vida política en la que estamos inmersos, ¿estaría dispuesta a salir de su indiferencia y apoyar firmemente a una oposición a la que hoy descalifica?
Grave panorama estamos viviendo. No solo es problema del oficialismo. Nos involucra a todos. Más nos vale pensar como en el ajedrez: visualizar varios posibles movimientos por delante antes de mover una pieza. No vaya siendo que, por querer hacer bien las cosas, sin planeación, sin consensos, sin visión de futuro, nos salga el tiro por la culata. Recordemos que el camino al infierno está lleno de buenas intenciones. Más que nunca es tiempo de que la oposición actúe guiada por la ética, la inteligencia y el bien de México. A trabajar.
