Montiel pulsa Nuevo León: ¿y la encuesta?
La presencia de Ariadna Montiel en Nuevo León deja una señal política que Morena tendrá que explicar con claridad.
La presidenta nacional del partido no vino simplemente a cumplir una agenda protocolaria. Se reunió con los aspirantes a la Coordinación del Comité de Defensa de la 4T en Nuevo León: Tatiana Clouthier, Clara Luz Flores, Andrés Mijes, Waldo Fernández, Judith Díaz y Felipe de Jesús Cantú. La excepción fue Jesús Elizondo, quien intentó participar, pero no estuvo en el encuentro.
El dato es relevante porque ocurre precisamente cuando crece la expectativa por conocer quién encabezará el proyecto morenista rumbo a 2027.
Pero Montiel no se limitó a escuchar a los aspirantes. También sostuvo encuentros con empresarios y continuó pulsando el ambiente político y social de Nuevo León. Es decir, está recogiendo información de distintos sectores antes de que Morena tome una decisión definitiva.
Y aquí aparece la pregunta incómoda: si la encuesta fuera el único factor determinante, ¿por qué la dirigencia nacional necesita seguir escuchando personalmente a aspirantes, dirigentes, actores políticos y empresarios?
La respuesta no está necesariamente en que la encuesta haya sido descartada. Morena ha sostenido que sus procesos consideran mediciones y mecanismos establecidos en sus convocatorias. Sin embargo, la actividad de su dirigencia nacional permite suponer que la decisión final no depende exclusivamente de un número arrojado por una encuesta, sino que puede estar acompañada de consideraciones políticas, organizativas, territoriales, de unidad interna y de estrategia electoral.
Eso explicaría también por qué la definición de Nuevo León continúa abierta mientras otros estados avanzan.
Montiel parece estar tomando el pulso del estado antes de mover la siguiente pieza. Y mientras lo hace, los seis aspirantes que sí participaron en la reunión tienen que entender que la competencia no termina necesariamente con una encuesta: la dirigencia nacional está observando el conjunto del tablero.
La pregunta que queda en el aire es sencilla, pero políticamente trascendente:
¿Morena elegirá al coordinador de la 4T en Nuevo León por el resultado de una encuesta, o por una valoración más amplia en la que la encuesta será solamente uno de los elementos?
Mientras la respuesta no sea pública y transparente, la especulación seguirá ocupando el espacio que debería llenar la certeza.
