El cultivo de tu fregonería: Roberto Bonilla
El autor de este modelo de innovación fue el Dr. Enrique Canales, maestro, colega, amigo y con el privilegio de considerarlo mi mentor.
Lo conocí previo a diciembre de 1991 vía sus columnas que publicaba en el periódico El Norte en Monterrey: Mexicar y Administración de la Tecnología.
Sin duda alguna un pensador fuera de serie y totalmente INNusual.
Una de sus expresiones, aprendida de su padre es que le gustaría morir bien usado, y así fue hasta su último aliento en junio del 2007
Circuntancialmemte, en diciembre de 1991 lo conocí en persona en un curso de formación de profesores universitarios en su modelo sobre Administración de Tecnología.
El mismo se reconocía como iconoclasta y altamente cuestionador de las normas y el deber ser.
Ponía en tela de duda todo, apegándose a aquellas ideas y propuestas que estuvieran sólidamente respaldadas mediante experiencias y experimentos lo más apegados al método científico.
Nos recomendaba no acudir a revistas tipo Harvard Business Review, ya que los artículos que publicaba eran simples opiniones de los autores.
Y cuestionaba fuertemente a los grupos o equipos que tendían a homologar comportamientos y anular a sus integrantes impidiéndoles brillar por cuenta propia.
En cada uno de sus libros y artículos retaba al lector a discrepar con él e incluso invitaba a sus lectores a tachar aquellos conceptos con los no estaban de acuerdo.
Estos son solo algunos rasgos de su fuerte personalidad que el mismo enfatizaba que era necesario cultivar como punto de partida para innovar en diferentes campos del conocimiento.
Una de sus frases era: “los que obedecen todas las reglas y los que desobedecen todas las reglas no llegan muy lejos” (parafraseo)
No se andaba con rodeos cuando alguna idea o propuesta o proyecto simple y sencillamente no agregaba valor alguno en la organización en la que se presentaba y de manera inmediata y tajante señalaba los errores que contenía.
Profundo y disciplinado estudioso de la lógica, como su principal aliada para desarrollar su ácido y perspicaz pensamiento crítico, mismo que aplicaba en todos sus quehaceres y de manera aún más aguda en contra -por así decirlo- de su propia persona y obras.
Nunca tuvo el menor empacho en reconocer cuando se equivocaba o se quedaba corto en la profundidad de sus investigaciones. De tal forma que no solo atesoraba esos aprendizajes en su vida, sino que además los compartía, con lujo de detalles a manera de ejemplo de lo que deberíamos evitar a toda costa y al mismo tiempo nos daba lecciones de una sólida y profunda humildad y honestidad profesional.
Su legado sigue siendo de alto valor, la gran mayoría de sus escritos y propuestas son de naturaleza atemporal.
Actualmente junto con dos colegas: Mauricio Durán y David Canales (sobrino de Enrique) y con el generoso y valioso apoyo de su familia, estamos trabajando y en friega gozosa como el decía, en extender su legado para que llegue a más personas, familias y organizaciones dentro y fuera de México.
Si desean conocer más sobre su obra y legado pueden sumarse a esta comunidad https://chat.whatsapp.com/JagP8hDYDi8DAy75kr8ZJG?s=cl&p=i&mlu=4&amv=0
Y leer sobre sus filosofía en acciones en: https://novarum.mx/category/ecanales/
Si tuviste el gusto de conocerlo y convivir con Don Enrique Canales nos gustaría entrevistarte y entrelazar tus recuerdos, aprendizajes y vivencias en el Libro que estamos escribiendo: El cultivo de tu Fregonería en la práctica
Roberto Bonilla es Co-Piloto organizacional e innovador INNusual trabajando en sinergia con directores de empresas y ONGs. Investiga temas de gobernanza en IA y de empresas tridiestras
