La verdad sobre Ceuta y Melilla
La verdad sobre lo que ha pasado y sigue pasando, sobre todo en la cuidad autónoma española de Ceuta. Pero, para decir la verdad sobre este asunto, me permito soltar algunas gotas de verdad histórica: Melilla se incorporó a la Corona de Castilla en 1497, cuando los soldados al mando de los cuales estaba Pedro de Estopiñán tomaron la plaza, sin resistencia alguna, porque la verdad es que estaba en ruinas y abandonada. Esto se produce bajo reinado de los Reyes Católicos, Debo recalcar que estoy hablando del siglo XV.
Por su cuenta, Ceuta, un siglo después de Melilla, se incorporó a la Corona Española como fruto de la alianza dinástica que sostenía con Portugal, bajo el reinado de Felipe II, en 1580, es decir, en el siglo XVI. Cuando Portugal, en 1640 se separó de la Corona Española, Fueron los mismos ciudadanos ceutíes los que libremente decidieron seguir viviendo bajo la monarquía española, decisión que fue ramificada por el Tratado de Lisboa, de 1668. Por cierto, que el Comité de Descolonización de la ONU nunca ha incluido a Ceuta y Melilla (ni a Las Islas Canarias ni a otras posesiones de España fuera de la península), como sostienen falsamente muchas personas que no conocen la Historia de España, entre otros, altos funcionarios estadounidenses, británicos, holandeses y otros.
La conclusión a la que llegan muchos partidarios de la “descolonización” de Ceuta y Melilla es que una invasión marroquí es deseable e incluso inevitable. El presidente de los españoles, Pedro Sánchez, ha sido el peor enemigo de España. Ha sido un tirano en la mejor expresión del término que es quien usa el poder para beneficio de sí mismo. Lo retrata de cuerpo entero la exhibición de su tiranía, cuando, había una invasión de extranjeros en su patria, con una risa irónica les recomendó a los jóvenes, desde una lujosa residencia de vacaciones (Lanzarote) una “play list” para disfrutar de la música que más le gusta.
No, nunca las posesiones españolas en áfrica han sido colonias arrebatadas a otros países. Estas autonomías españolas son el frente sur de la Unión Europea y. por lo mismo, de la OTAN. Casi faltaban 400 años para que Marruecos alcanzara su independencia en 1956.
Ahora bien, los acontecimientos del jueves 30 de julio han sido tergiversados al gusto de los ignorantes de la historia, de los políticos de toda clase que no quieren a España, de los defensores a ultranza de los migrantes. Una vez en este trance, debo decir, porque así lo reportan todas las investigaciones objetivas, y porque los que vieron lo que pasó en la pantalla grande o chica, que NO HABÍA FAMILIAS ENTRE LOS INVASORES MARROQUÍES, ERAN EN SU MAYORÍA JÓVENES Y, SI HABÍA MENORES, NO TENÍAN NINGÚN PARENTEZCO CON LOS MAYORES. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, en declaraciones a los medios ha señalado que se va a «priorizar el reagrupamiento familiar para losmenas.” Las asociaciones vecinales hablan de 4.820 menas que se encuentran en Ceuta, es decir, para devolverlos a Marruecos. «Para ello hay que hacer un proceso que no es fácil, pero que tiene que ser el prioritario con el gobierno de Marruecos – dice el ministro Torres- también con los menores, con su familia, para que pueda darse ese reagrupamiento familiar«.
Los jóvenes marroquíes que se quedaron en Ceuta atemorizan a la población ceutí, de tal manera, que la mayoría de los comercios están cerrados y, los que no, han sido vandalizados. Esos son los migrantes que defienden aquellos que piensan en los “beneficios” de la migración, per se, y no saben que la migración es un fenómeno natural, pero debe ser ordenada, de acuerdo a las reglas impuestas por cada país.
