enero 15, 2026
100.000 muertos al año en Estados Unidos. 163 en toda Europa en 2022. ¿Coincidencia? No. Historia.

100.000 muertos al año en Estados Unidos. 163 en toda Europa en 2022.
¿Coincidencia? No. Historia.

En 1898, Bayer lanzó la heroína como medicamento «seguro y no adictivo» para la tos. La vendían en jarabe. Para niños. En 1996, Purdue Pharma repitió exactamente la misma jugada con OxyContin, un opioide «sin riesgo de adicción».
Mentira calculada.

¿El resultado? Una epidemia que sigue matando a una escala que Europa ni siquiera se acerca. Y mira que en Europa hay un millón de personas adictas a opioides. Desde 2009 se han detectado 81 nuevos opioides sintéticos en la Unión Europea. Solo en 2023 aparecieron 7 más.
Pero aquí viene lo interesante.

En 2021, de 130 muertes, 80 ocurrieron solo en Alemania. Los países bálticos (Estonia, Letonia) concentran casi todos los casos porque carecen de redes sólidas de atención a adicciones.
España no aparece en esas estadísticas.

¿Por qué? Porque en Estados Unidos, durante décadas, los médicos recetaban opioides para TODO. Dolor de espalda, muela del juicio, esguince de tobillo. Con marketing farmacéutico vendiendo «calidad de vida» mientras creaban adictos por millones.
En España nunca pasó eso.

En España hay visado obligatorio desde 2021 para fentanilo de liberación inmediata. El 98.5% del consumo de opioides es con receta médica controlada. Hay un sistema sanitario funcional. Y sobre todo: un mercado de heroína afgana que abastece Europa de forma estable. El crimen organizado no necesita sintetizar fentanilo cuando la heroína ya funciona y genera menos muertes visibles.

Si el fentanilo circulara por las calles españolas lo sabríamos. Habría rastro en los análisis de sustancias. Pico de urgencias.
No hay nada de eso.

No todos los problemas son exportables. Algunos países construyeron sus propias epidemias con décadas de negligencia sistémica.
En España, de momento, no.

About The Author