Energía y seguridad en el Golfo

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Los países árabes del Golfo serán actores importantes en el nuevo mundo multipolar. México debería prestarles una atención prioritaria.

DUBAI.- La guerra en el Golfo traerá una recomposición del mercado energético mundial, de la infraestructura regional y de las estructuras de seguridad.

Prevalece la volatilidad en los precios del petróleo y del gas. Tras incrementarse a más de 120 dólares por barril, el precio del crudo Brent está alrededor de 72 dólares por barril, similar al periodo anterior a la guerra.

Los países de la región cubren cerca del 20% de la producción mundial, siendo Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos los principales productores, cerca de 14 millones de barriles de crudo diarios. Este último país ha anunciado su retiro de la OPEP, para contar con mayor autonomía. Muy probablemente incrementará su producción para dedicar recursos a nuevos proyectos o a resarcir los efectos de la guerra sobre su economía y gasto militar. Irak ha solicitado a la OPEP aumentar su producción y poder paliar los negativos resultados de la guerra.

Tanto Arabia Saudita como los EAU han anunciado proyectos de infraestructura con rutas de exportación alternativas al tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz. EAU ampliará el puerto de Fuyaira para exportaciones petroleras y carga marítima.

Qatar, poseedor del mayor yacimiento de gas en la zona, ha visto afectadas sus exportaciones de gas natural licuado (GNL). Era el principal suministrador de Asia y de Europa. Los países importadores están buscando diversificar sus proveedores. Comprarán más de EU, de Argelia y de África.

Por su parte, Irán sacará al mercado el petróleo almacenado que no podía exportar por las sanciones, ahora levantadas de manera interina.

La disrupción energética acelerará la transición a las fuentes de energía renovables.

En materia de seguridad los países del Golfo descansaban en la protección de los EU. Se embarcarán en los próximos meses y años en una recomposición de sus acuerdos de seguridad. Si bien el Consejo de Cooperación de los Países Árabes del Golfo (CCCG) es la opción obvia, las divisiones internas entre Arabia Saudita y EAU, las diferencias con Qatar y Omán, y la debilidad económica de Baréin y Kuwait, harán compleja la negociación.

Los países árabes que contaban con arsenales militares poderosos, los han visto disminuidos en la guerra. Compraban armamento a EU, Francia y el Reino Unido. En 2024 el gasto militar del Medio Oriente ascendió a 234 mil MD. Arabia Saudita solamente gastó 80 mil MD. Veremos una tendencia hacia la producción local de armamentos, transferencia de tecnología y coproducción con acuerdos prioritarios con países como Türkiye y Ucrania, Indonesia e India y con límites con China. Reorganizarán su armamento defensivo optando más por drones y menos en sistemas antimisiles costosos como el estadounidense Patriot.   

En el mediano plazo buscarán una interoperabilidad de sus fuerzas armadas y mayor autosuficiencia en armamento. Han trabajado para contar con un sistema de alerta temprana de defensa.

Por Martha Bárcena Coqui

Embajadora eminente

@Martha_Barcena 

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