Día del Padre y el Don de la sabiduría
En su día, ¿qué deseo para mis parientes y amigos padres de familia, y sus propios hijos y amigos?
En esta ocasión, deseo que el Señor les dé lo mismo que dio al Rey Salomón: SABIDURÍA.
Siendo ya rey Salomón y muy joven, ante la oferta del Señor de darle lo que pidiera, le solicitó “un espíritu atento, para gobernar bien a tu pueblo, y para decidir entre lo bueno y lo malo…” y el Señor le respondió “te doy sabiduría e inteligencia…”, más aquello que no le había pedido. (*)
Dios concede a los padres mayores y ancianos la sabiduría que da la vida, pero los padres jóvenes necesitan recibirla directamente de Él. Por eso, como padre y abuelo, y como regalo del “Día del Padre” pido al Señor que les dé sabiduría para dirigir a su familia, para enseñar a los hijos a decidirse por lo bueno y evitar lo malo, y que con la esposa-madre todos le sean fieles a Él.
Que los jóvenes padres de familia sepan aprovechar la sabiduría de sus mayores: padres, tíos, abuelos y otras personas de buena voluntad ante el Señor, como un camino para construir su propia sabiduría, que les gane el respeto de sus hijos, para que confiadamente recurran a ellos en momentos de duda o necesidad de guía.
Que como dijo también el Señor a Salomón, sigan sus caminos, cumplan todas sus leyes y mandamientos y así reciban de Él una larga vida, (como lo había hecho el Rey David, dijo Dios a Salomón). Una vida llena de amor a Él y al prójimo más cercano, a sus propios padres, a sus hermanos, a su mujer y la familia de ella, y a sus hijos y nietos; que todos sean una gran comunidad de amor, desbordado hacia sus demás parientes, amigos y todos aquellos con quienes compartan algo de sus vidas.
Esto me dice el Santo Espíritu.
