México-EU: Morena no es México
Escribí que Trump2.0 no es Trump1.0. Cambiaron sus prioridades en la relación bilateral. El gobierno NO lo entendió e ignoró advertencias
Trump 2.0 llegó con resentimientos y deseos de revancha por su derrota en 2020 y continuó siendo impredecible y mediático. Un Trump de Florida, rodeado de leales que no ejercerían contención sobre sus ocurrencias y que, por el contrario, avanzarían agendas más radicales. Todo hacía prever una etapa turbulenta en las relaciones bilaterales que obligaba a México a entender los cambios tectónicos en EU y a tejer muy fino. (Foreign Affairs en español. Enero-marzo 2025, Vivir Tiempos Interesantes FAL 25-1 – Foreign Affairs Latinoamérica)
Advertí el riesgo de sus políticas. De una agenda centrada en la negociación del T-MEC y la migración, pasó a una centrada en la seguridad nacional de los EU. El gobierno mexicano ignoró los cambios. Se encerró en una narrativa “soberanista”, sin diseñar estrategias acordes. No descifró las claras señales trumpistas en relación con la revisión del T-MEC, ni en materia de seguridad. Tampoco defendió a la comunidad mexicana en EU y erróneamente “morenizó” a varios de sus consulados más importantes.
Fue reactivo. No tenía un marco de cooperación bilateral en materia de seguridad que incluyera temas y mecanismos de cooperación. Si bien el combate al tráfico de drogas y su consumo es parte de la agenda desde hace años, los cambios en los flujos y naturaleza de las drogas de “naturales” (marihuana y opio) a sintéticas (fentanilo y metanfetaminas) y en el modus operandi de los cárteles mexicanos encabezados por los herederos de los capos históricos, indicaban un “cambio de juego”.
La administración Trump ha construido una argumentación jurídica transformando a los cárteles en “narcoterroristas”, lo que alienta acciones unilaterales. Telegrafió un mensaje al gobierno mexicano: abran investigaciones en contra de los políticos que protegen a los cárteles, júzguenlos en México, porque si no lo hacen, lo haremos nosotros. El gobierno tuvo oídos sordos. Era lo que esperábamos muchos, que el gobierno mexicano limpiara la casa por el “bien de todos”. Ante la encrucijada la presidenta eligió la defensa de Morena, que no es México.
Embajadora eminente
@Martha_Barcena
