Arrebato temperamental de Donald VS León XIV
Toda una guerra de declaraciones, acusaciones, dichos inventados, malinterpretaciones y ataques, es lo desatado tras de que León XIV hiciera declaraciones en favor de la paz y contra la guerra. Las reacciones temperamentales del presidente Trump han creado una convulsión mediática en el mundo. Y esto penosamente va a continuar, tanto por posiciones e intereses políticos como por aversión en contra de la iglesia católica por una parte, como por quienes están a favor y en contra de Donald Trump.
El papa León XIV hizo declaraciones en contra de la guerra y a favor de la paz, y en los días siguientes ha vuelto sobre el tema de la paz y la protección de los más humildes del mundo, y en denuncia de “los malvados”: los prepotentes y los soberbios. Y sus declaraciones a favor de los humildes fueron tomados por Trump no como llamados a la paz, sino como ataques personales, que no lo son, y sí son llamados a la cordura.
Durante muchos años, quizás la mayor parte de su vida, Donald ha reaccionado visceralmente cuando escucha o lee algo sobre él mismo que no le gusta, y eso le ha creado muchos problemas de relaciones e imagen política. Nada nuevo pues de su conducta, pero ahora atacando directamente al pontífice romano del catolicismo por no haber entendido sus mensajes.
Muy importante: Donald, a través de sus dos presidencias, ha tomado posiciones cristianas en línea con la doctrina católica, en defensa de la vida, de la familia y del matrimonio naturales y de la correcta identificación de la sexualidad humana, entre otras cosas. Así que su reacción no ha sido en contra de la iglesia católica, sino en contra de la persona del papa Prevost.
El fondo del asunto es que León XIV en sus reclamos sobre la guerra ha pedido a muchos políticos que la eviten y que busquen la paz. Pero Trump, por su temperamento explosivo no pudo entender el llamado papal ni mucho menos a todos a quienes estaba dirigido. Pero aún hay más, Trump por su furia entendió cosas que el Papa nunca ha dicho o dado a entender. Por ejemplo que haya defendido a los poderosos de Irán y al Islam. No, no los ha defendido y no hay en sus palabras algo, nada en ese sentido, pero tanto Donald como otros políticos y hasta personas en redes sociales lo han falsamente deducido.
Las llamadas por la paz incluyen la interior de las naciones, incluyendo al poder de Irán que ha sacrificado a miles de sus ciudadanos solamente por levantar la voz en defensa de sus derechos humanos. El llamado a la paz es general para el mundo, no solamente por los sucesos bélicos en Irán y sus vecinos. Nigeria está en guerra, Ucrania está en guerra, el sur del Líbano también y así hay otros conflictos bélicos internos en varios otros países. El llamado papal por la paz es general, no es personal al presidente de Estados Unidos, como éste y otras personas creen, su vicepresidente Vance incluido.
Trump ha intentado defenderse diciendo y repitiendo que los ataques a Irán han sido para evitar que produzca bombas atómicas, pero ha olvidado que en los bombardeos en Irán, se han afectado bienes y personas civiles ajenas a su gobierno iraní, fanático religioso. Lo mismo destructivo que hizo Israel en Gaza y lo hace en el Líbano, en su guerra con Hezbolá, matar y dañar personas civiles inocentes. Irán también ha atacado a civiles en algunos de sus países vecinos, cuando decía que bombardearía a instalaciones militares estadounidenses solamente.
Las diversas declaraciones de Trump en contra del Papa Prevost le han traído muchos reclamos, ataques y pérdida de imagen política, y esto último afecta los intereses de su partido Republicano para las elecciones de noviembre. Su popularidad ha bajado puntos. Lo que más conviene a Trump es dejar de atacar al Papa, desdecirse iría en contra de su tan conocida soberbia, y no le redituaría mucho. Así que dejar de atacar al Papa sería su mejor política, y concentrarse en terminar el conflicto con Irán.
Hay que insistir, el Papa León XIV ha dicho que “el corazón de Dios no está con los malvados”, y eso incluye a quienes violan derechos humanos, persiguen inocentes por sus creencias religiosas y sus demandas de respeto a los derechos humanos. No ha llamado León XIV a la paz en Irán nada más, sino en todo el mundo, que los prepotentes y los soberbios respeten a los humildes, con quienes el corazón de Dios “lleva adelante su Reino de amor y paz”.
