octubre 9, 2026

¿Por qué en México no actuamos como en Brasil?

Por Rafael Morgan

Ante los resultados electorales que se dieron en Brasil para elegir al Presidente y Vicepresidente de la República, además de los 513 miembros de la Cámara de Diputados y una tercera parte de los integrantes de la Cámara de Senadores, así como de los 27 gobernadores y vicegobernadores y las Cámaras Legislativas de las 27 provincias de Brasil, aunque en el caso del poder ejecutivo, el triunfo se obtiene con el 50% más uno de la votación general; de no lograrse esto, se iría a una segunda vuelta en la que sólo participan los dos candidatos con el mayor número de votos.

Los candidatos a la presidencia fueron el actual ejecutivo Lula da Silva del Partido del Trabajo y Flavio Bolsonaro, identificando a Lula como de izquierda y a Bolsonaro como de derecha, aunque habría que aclarar que allá, “la izquierda” no lo es tanto puesto que reconoce la inversión privada y la democracia liberal; mientras que la supuesta “derecha” busca combatir la pobreza pero a través de los empleos y reconoce los derechos humanos. En Brasil estaban “cansados” con el pobre desempeño económico y el incremento de la deuda pública que habían provocado una alta inflación que “se comieron” los subsidios federales; por cierto, el factor que inquieta a políticos y observadores es el claro respaldo que recibió Bolsonaro del Presidente Trump, aunque para muchos votantes eso fue también un factor positivo.

El resultado final hasta el momento fueron 8 millones de votos de Bolsonaro sobre la votación de Lula, pues Bolsonaro obtuvo el 47.11% y Lula el 45.06% y por lo tanto tendría que darse una segunda vuelta con solo esos dos candidatos, mientras que los candidatos llamados de minoría quedaron eliminados, pero todos ellos son del “ala conservadora”, por lo que se estima que votarían mayormente por Bolsonaro, asegurando su triunfo; el resultado a favor de Bolsonaro fue tal, que ganó la Cámara de Diputados, una mayoría de gobernaturas y más de la mitad de las senadurías en juego; el resumen parece ser hasta hoy una verdadera debacle para el partido en el poder.

Viene entonces la pregunta: ¿por qué en México no se lograría algo como en Brasil?: Será porque…

1. Se requiere una oposición más unida y más actuante.

2. Se requiere un liderazgo fuerte, muy reconocido y aceptado por la ciudadanía.

3. Aquí no hay segunda vuelta ni en la presidencia de la República ni en las gubernaturas.

4. Hasta el momento el partido en el poder y su Presidente sostiene una clara aceptación ciudadana, según encuestas.

5. El reparto de dinero a casi todos los sectores populares ha sido un factor determinante en la aceptación de los gobernantes de la 4T.

6. La narco política en México es una realidad y como muestra están los varios alcaldes, regidores y hasta gobernadores y ex gobernadores señalados en EU y en México como cómplices de los carteles. El miedo y la inseguridad están presentes en las campañas electorales y a la hora de las votaciones.

7. La “economía narca” también está y estará presente para “comprar” candidatos, funcionarios y electores; la corrupción de funcionarios gubernamentales y de hijos de funcionarios, como los señalados en Sinaloa, son un estigma para el gobierno.

8. La torpe decisión de la “política de abrazos no balazos” que propició el auge de los carteles, del narcotráfico y de la reacción de EU que ha acusado a la 4T y su gobierno de no querer o no saber actuar contra los carteles.

9. Las amenazas del Presidente Trump contra México y varios de sus gobernantes y las “bravatas” de la Presidente Sheinbaum retando al Presidente de EU.

10. La corrupción y el derroche de recursos públicos en obras no necesarias, que no solo han sido improductivas, sino que han costado más del doble de lo presupuestado y ahora requieren recursos federales para su operación y mantenimiento.

11. La militarización y los muertos, heridos y desaparecidos, así como la falta de información invocando “seguridad nacional” por cualquier asunto que le implique al ejército tener que explicar alguno de los excesos, como los casos tan graves del huachicol petrolero liderado por altos mandos militares.

Todo lo anterior y por muchas cosas más, que se verían como impedimentos para ganar electoralmente al gobierno y su partido, son también oportunidad que se pueden aprovechar para informar y convencer a los ciudadanos que hay formas diferentes y mejores de hacer gobierno, con eficiencia, con honestidad, de acuerdo a la ley y mejores resultados, como en Brasil.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *