Actualidades trascendentes
Por Julio Faesler
La insuficiencia de la producción es crítica en nuestra sociedad. como la de la mayoría de los países latinoamericanos, lo que explica la terca pobreza en que hemos vivido a lo largo de nuestra experiencia. Lo grave es que no hay por donde atajar el tema. No bastan las lecciones de manejo de los negocios.
Hay dos visiones contradictorias sobre el contrastado estado del panorama mexicano. Por una parte están los evidentes logros que se ha obtenido en el desarrollo industrial y comercial como se luce en el insólito nivel de nuestras exportaciones que nos colocan en los primeros lugares mundiales. Es explicable el triunfalismo, salvo cuando tomamos nota que estos avances están concentrados en las empresas de alta dimensión con vigorosos enlaces internacionales.
Otra es la visión del bajo nivel de vida de la población. Los bajos índices de desarrollo humano con graves carencias de servicios en salud, educación, vivienda y garantías de vida y justicia contradicen a los que quieren ver con satisfacción las achacosas condiciones de vida del típico ciudadano mexicano. Lejos de reducir todos los ´problemas a un solo factor, no puede negarse que resolviendo lo económico se resolvería la penuria que se extiende por todos los sectores de la actividad lastrándolo todo.
El desperdicio de los vastos recursos humanos y materiales que tiene sumido el potencial nacional se exhibe al analizar la realidad de las empresas que pueblan el universo económico mexicano y nos proporciona datos desoladores de la insuficiencia de nuestra la actividad de las más de 5 millones de unidades económicas que existen en el país, de las cuales solo el 3 ó 4% constituyen las 234 mil pymes (empresas de 11 a 250 empleados) y el resto, 95.5% son empresas de hasta de 10 empleados que representan el 95,5 del total de negocios y que son aproximadamente 5.2 millones de establecimientos. Por su parte, de acuerdo con el INEGI las de 11 a 50 empleados corresponden al 3.7% del total nacional de cerca de 201,000 empresas. Por último, las empresas medianas de hasta 250 empleados conforman solo el 0.7% de unas 38,000 empesas. Este conjunto de MiPyMEs genera aproximadamente el 52% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
De acuerdo con los Censos Económicos publicados por el INEGI las MiPyMEs en su conjunto concentran más del 70% del empleo formal del sector privado. De ese universo de empresas mexicanas , se encuentran las Pymes de las que más del 90% son pequeños negocios, comercios, papelerías, fondas, consultorías y restaurantes, . Es decir, el 40% en comercio, 35% en servicios y solo 15% en manufacturas. Sólo un mínimo fabrica algún objeto o producto de valor económico.
Desde hace tiempo se sabe que aunque las Mipymes generan 52% ingresos, es decir 50% PIB, no son sino el germen de una industrialización real que fuera capaz de emplear la población laboral ocupada calculada en 60 millones, es decir, 97.2 del PEA de la cual 32.6 millones es decir 54.3%, trabaja en la informalidad sin prestaciones o seguro social.
De las PyMES solo una mínima parte está dedicada de alguna manera a una labor industrial, ya sean talleres o puestos de reparación automotriz o de costura. No costituyen por lo tanto una base que sostuviera la industria nacional que hace falta. Solo se sostiene nuestra esperanza de que en esa capacidad industrial no aprovechada de las PYMES, deberá convertirse en la producción industrial y agrícola vigorosa y suficiente para responder a la demanda actual y futura nacional y de los mercados de afuera.
Falta mucho entrenamiento para ello. El número de escuelas técnicas es notoriamente insuficiente. Pero lo que más pudiera contribuir a su desarrollo sería que desde el nivel de las escuelas primarias hubiera enseñanza elemental de oficios, manualidades de objetos instructivos, como eléctricos o mecánicos. El secreto del éxito de países altamente industrializados está en esta preparación simple que se imparte en los primeros grados escolares.
Estamos orgullosos de las cifras de exportación nacional pero el grueso de las exportaciones está constituida por las grandes empresas, muchas de ellas de participación extranjera. No puede decirse que México sea un país industrial.
Las posibilidades de surgir a niveles mejores dependen de elementos sociales como la eliminación de la delincuencia organizada para reestablecer instituciones de justicia y acabar con la impunidad que ha dado libre cauce a la corrupción que tanto nos ha dañado y nos sigue dañando. Son estos los temas de la impostergable ruinosa actualidad en que nos encontramos ,pero a la que le encontraríamos la orilla si comenzásemos por ser económicamente productivos.
22 octubre 2026
