Islandia dijo no a la UE
La novela más famosa del premio Nobel de Literatura islandés, Háldor Laxness, es “Gente Independiente”. El referéndum del 29 de agosto ratificó ese carácter
Islandia es el país más joven de la Tierra geográficamente hablando, de ahí la actividad de sus volcanes. Se sitúa en el Océano Atlántico, en el límite de las placas norteamericana y euroasiática. La corriente del Golfo impide que su territorio se congele.
Accedió a la independencia de Dinamarca en 1944, proclamándose como república. Tiene una población de 395 mil 050 habitantes, concentrados en su capital Reikiavik. Su lengua es el islandés, el idioma nórdico más antiguo, en el que se escribieron las famosas “sagas islandesas” que fascinaron a Jorge Luis Borges. País en el que tuve la fortuna de ser embajadora no concurrente desde 2005 hasta 2013.
El 29 de agosto los islandeses rechazaron la posibilidad de reanudar las negociaciones de acceso a la Unión Europea que habían comenzado en 2009 y fueron suspendidas en 2013. Trece años después, el 52.8% de los votantes se pronunció en contra de la reanudación de negociaciones y 47.2% a favor, mostrando una división del electorado islandés.
Islandia forma parte desde 1954 de la OTAN, así como del Espacio Económico Europeo y de la Asociación Europea de Libre Comercio, con quien México tiene un acuerdo de libre comercio.
La razón principal del rechazo a la reanudación de las negociaciones para ser miembro de la UE fue la defensa de sus pesquerías. La pesca es la columna vertebral de la economía de Islandia. Su industria pesquera, muy poderosa tanto en eficacia como en comercialización, representa casi el 40% de su PIB y, por lo tanto, no desea someterse a la política pesquera común de la UE y que las flotas de otros países europeos pudieran aprovechar sus caladeros de bacalao –que constituye cerca del 42% de sus exportaciones- la caballa, el arenque y el fino halibut. Tiene una zona económica exclusiva de 760 mil km cuadrados.
También preocupaba a los islandeses la apertura de su sector agrícola muy protegido por razones sanitarias, al ser una isla, y por el necesario cuidado de sus rebaños de ovejas y vacas con el que producen exquisita carne y el famoso yogur islandés skyr.
Islandia genera su electricidad de la geotermia y gracias a ella cultiva frutas y hortalizas en invernaderos, a pesar de su clima. En años recientes, el turismo en Islandia se ha disparado y representa un porcentaje creciente de su PIB. Es un país fascinante para recorrer sus glaciares, géiseres, cascadas, montañas, costas y ver auroras boreales. La vida cultural en Reikiavik es intensa. Tiene grandes artistas, desde el pianista Vikingur Olafsson, hasta la cantante Björk, los escritores de novela negra como Arnaldur Indidrasson e Yrsa Sigurdardottir, con una gran crítica social.
Un ex primer ministro islandés me comentó que a fines de los 90 el gobierno islandés se había planteado la disyuntiva de solicitar el inicio de negociaciones con la UE o bien su posible incorporación al TLCAN, dada su geografía. Seguirán siendo “Gente Independiente”.
