Más grave que todo lo demás: perdida la brújula de la imparcialidad y carente de autoridad o siquiera de acción, la entidad garante de la seguridad mundial, la ONU,

Es común pensar que el desbarajuste preludia un nuevo arreglo. Podría esperarse entonces que el establecimiento de un nuevo Orden Mundial, en paulatino curso, transite por un período así. Formando parte de ello, la guerra EU / Israel contra Irán ha aparecido sin embargo como el típico caso del tomador de decisiones que, imposibilitado para administrar la tensión que acompaña todo equilibrio, apretó el botón que no debía.  

Y sobrevinieron movimientos en el mundo que por lo pronto no es claro hacia qué conducirán. En Estados Unidos, el relevo del Jefe del Estado Mayor del Ejército mostraría divergencia entre mandos militares y liderazgo político. El amago de ese país por retirarse de la OTAN apuntaría a desarmar, en su demérito, la alianza que da estructura a su hegemonía militar desde la posguerra (1949). La Unión Europea, aunque precisa mucho de la OTAN, realiza gestos indicativos de que empieza a darla por descontada.

Más grave que todo lo demás: perdida la brújula de la imparcialidad y carente de autoridad o siquiera de acción, la entidad garante de la seguridad mundial, la ONU, adelantó desde febrero las Vacaciones de Verano. Con manga corta, alpargatas, estampado floral y coctel protegido del sol por una pequeña sombrilla.

Independientemente del resultado de la Guerra y de cuándo ésta concluya, para México el desorden perfila presiones importantes, añadidas al impacto general sobre la economía. En la relación bilateral, Estado Unidos presionará por una alineación política sin condiciones. Incluso un cambio de partido en el poder en EU no modificaría esa previsión. Cualquier Presidente requerirá instrumentar una política exterior que satisfaga la preocupación de la sociedad norteamericana por retener supremacía.

El desprestigio que provocaría para EU un mal resultado en la guerra contra Irán acentuará su empeño por el control político de América Latina en tanto región de influencia directa. 

 El escenario actual de este conflicto no le es favorable. Como ocurriera a la pequeña Alicia (Carroll, L., 1865), Estados Unidos, al iniciar la guerra al lado de Israel,  cayó en  la madriguera del conejo blanco al que perseguía. El domingo anterior  y aún este lunes se ha encontrado en el mismo trance que vivió  la  niña del país de las maravillas apenas sacudirse el polvo en el fondo obscuro de aquella profundidad. Frustrado, desconcertado, en medio del Salón de las Puertas. Todas cerradas.

Por lo demás, abrirlas no mejoraría las perspectivas. Como observadores, no necesitamos llave. Podemos mirar desde arriba lo que hay detrás de tres de las alternativas. 

La puerta de la negociación: la evidente desventaja militar de Irán ha sido compensada por su capacidad para impactar la economía mundial estrangulando por ahora solo el Estrecho de Ormuz. El margen para EU no es amplio. Por otro lado, de conseguirse un acuerdo, incrementaría el prestigio mundial de China por su papel de mediación. 

La puerta del retiro unilateral de EU: No resolvería la guerra, que se tornaría regional. EU no podría garantizar la retirada de Israel. Además generaría una percepción de irresponsabilidad por haber producido desorden sin arreglarlo luego.

La puerta que da paso a botas en el terreno: para EU podría significar ser atrapado en un embuste, como Rusia al invadir Ucrania en 2022. Porque desgastaría su maltratada economía y su capacidad militar. 

Y es que el conejo blanco al que perseguía EU en Irán antes de caer en este hoyo es diferente al de la historia de Alicia. Taimado, mientras corría pensaba que en realidad él no tenía prisa. Tiró el reloj.

About The Author