Acusan a funcionario del Tribunal de Disciplina Judicial de hostigamiento
El Tribunal de Disciplina Judicial nació con una promesa contundente: combatir la corrupción, sancionar los abusos y garantizar que nadie dentro del Poder Judicial estuviera por encima de la ley.
Pero una denuncia presentada por la abogada Karla Leticia Doig Alvear González coloca a la institución frente a una pregunta incómoda: ¿quién vigila a quienes fueron designados para vigilar?
La funcionaria acusa a Vladimir Véjar Gómez, director del Órgano de Investigación de Responsabilidades Administrativas del Tribunal de Disciplina Judicial y cercano colaborador de la presidenta del organismo, Celia Maya García, de una serie de presuntos actos de hostigamiento sexual y laboral, intimidación, represalias administrativas, sabotaje, vigilancia e incluso acciones que, según su denuncia, habrían puesto en riesgo su integridad.
Los señalamientos fueron documentados por Sanjuana Martínez y publicados por La Jornada, medio que tuvo acceso al expediente del caso.
Y el relato resulta particularmente grave porque los hechos denunciados no ocurren en cualquier oficina pública: ocurren precisamente dentro del órgano encargado de investigar y sancionar responsabilidades administrativas en el Poder Judicial.
“Si tú me la haces, yo te la regreso”
Según el testimonio de Karla Leticia, uno de los primeros episodios ocurrió el 12 de diciembre, cuando Véjar Gómez la reprendió frente a otras personas.
Posteriormente, afirma, el funcionario le lanzó una advertencia que quedó grabada en su memoria:
“Tienes que aprender que yo soy como Aristóteles: si tú me la haces, yo te la regreso”.
La abogada sostiene que aquella frase no fue una expresión aislada, sino el comienzo de una escalada de presuntas agresiones y represalias.
Durante la elección judicial, Véjar Gómez se presentaba en redes sociales como “El guardián de la justicia”, incluso con imágenes generadas con inteligencia artificial en las que aparecía como una especie de superhéroe.
Hoy, una de sus subordinadas lo acusa de convertirse, presuntamente, en aquello que decía combatir.
Del descuento salarial al sabotaje de un automóvil
La denuncia incluye acusaciones que van mucho más allá de un conflicto laboral.
Karla Leticia asegura que Véjar Gómez le anunció una reducción salarial de 25 por ciento y que posteriormente recibió un descuento de aproximadamente 5 mil pesos.
Pero el episodio que encendió sus alarmas ocurrió con su automóvil.
La funcionaria relata que encontró un clavo en una de las llantas de su Audi. Después apareció otro daño, esta vez en un neumático diferente.
“Mi carro empezaba a caminar mal, traía un ruido y yo no sabía qué era”, relató.
Ante la sospecha de que pudiera tratarse de un sabotaje, solicitó los videos de vigilancia del estacionamiento. Afirma que nunca le fueron entregados.
Cuando pidió cambiar su lugar de estacionamiento, sostiene que recibió una respuesta intimidatoria:
“Tú no eres nadie, no estás en posición de exigir nada”.
Para la denunciante, el asunto dejó de ser un problema laboral y se convirtió en un riesgo para su seguridad.
Denunció a su propio investigador
El caso adquiere una dimensión todavía más delicada porque Karla Leticia presentó una denuncia relacionada con el presunto sabotaje ante el órgano que dirigía el propio Vladimir Véjar Gómez.
Es decir, quien era señalado en la denuncia encabezaba precisamente la estructura encargada de investigar responsabilidades administrativas.
La abogada denunció entonces un posible conflicto de interés y solicitó medidas de protección.
Posteriormente, presentó denuncias ante otras instancias, incluida la Contraloría del Órgano de Administración Judicial.
La presión para retirar las denuncias
El 13 de marzo, según su testimonio, la situación habría llegado a otro punto crítico.
Karla Leticia asegura que Véjar Gómez le exigió retirar sus denuncias.
“Escribe en este papel que te desistes”, afirma que le ordenó.
Ella se negó.
Después acudió a la Unidad de Acoso y solicitó medidas cautelares.
La denuncia siguió su curso y el conflicto escaló hasta llegar a instancias federales.
El caso ya está en la FGR
El 3 de julio de 2026, Karla Leticia presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR).
El expediente fue turnado a la Fiscalía Especializada en Delitos de Violencia contra las Mujeres, Grupos en Situación de Vulnerabilidad y Trata de Personas (Fevimtra), bajo la carpeta 0000417/2026.
De acuerdo con el reportaje de La Jornada, personal de la FGR acudió al Tribunal de Disciplina Judicial para realizar una inspección.
La denunciante también sostiene que existen elementos y documentos que deberían ser entregados a la Fiscalía para esclarecer lo ocurrido.
“El Tribunal de Disciplina está podrido”
La frase más demoledora de Karla Leticia no se refiere solamente a su caso.
Apunta directamente a la institución:
“El Tribunal de Disciplina está podrido. No limpian la casa por dentro. ¿Cómo pretenden limpiarla por fuera?”
Y cuestiona que, pese a las denuncias, no se haya actuado contra quienes señala.
Sus acusaciones adquieren mayor relevancia al contrastarse con las cifras citadas por La Jornada: durante su primer año de existencia, el Tribunal recibió 6 mil 25 quejas, pero únicamente 11 juzgadores fueron suspendidos o apartados de su puesto, equivalente a alrededor de 0.18 por ciento.
Para la abogada, el problema no es únicamente su caso.
Es la credibilidad de una institución completa.
La pregunta que queda sobre la mesa
El Tribunal de Disciplina Judicial fue creado para representar un nuevo modelo de vigilancia y sanción dentro del Poder Judicial.
Pero si una trabajadora puede denunciar presunto hostigamiento, represalias, intimidación, sabotaje y vigilancia; si además afirma que las denuncias no avanzan y que su expediente no es entregado a la Fiscalía, entonces la discusión trasciende a una persona.
La pregunta es inevitable:
¿Puede un tribunal encargado de limpiar al Poder Judicial hacer justicia cuando las acusaciones de abuso surgen desde sus propias entrañas?
Karla Leticia exige reparación del daño y que se investiguen los hechos.
“¿Por qué siguen protegiendo a Vladimir Véjar Gómez?”, cuestiona.
La respuesta corresponde ahora a las autoridades.
Créditos: Esta información retoma el reportaje de Sanjuana Martínez, publicado en La Jornada, medio que tuvo acceso al expediente y documentó los señalamientos de Karla Leticia Doig Alvear González. Las acusaciones referidas en esta nota corresponden a denuncias y testimonios que deberán ser esclarecidos por las autoridades competentes.
