El México que decidimos no ver: Roberto Bonilla

Hace poco más de 36 años, una niña regiomontana -Martha- acompañó a sus padres a una cárcel de presos de máxima peligrosidad, lugar al que acudían sus padres a brindar apoyo. Al entrar al penal encuentra que son mujeres, la mayoría foráneas, sin familia que cuidara a sus hijos, que de forma justa o injusta estaban ahí confinadas, a Martha se impactó al ver que:
- Eran mujeres encarceladas, que no sólo los hombres delinquían.
- Que se preocupaban de que sus hijos estuvieran recluidos también.
- Y además varias tenían hijos sin atención maternal fuera del penal
Sin lugar a duda, Martha vió, lo que la mayoría de los mexicanos decidimos no ver.
Fue en ese momento que Martha tomó una decisión trascendental: “Hacer algo por estas mujeres y sus hijos”.
Así fue como nació Arco Iris de Jesús en Monterrey Nuevo León.
Hoy te escribo con el corazón, con la verdad tal como es. Porque las crisis son espejos de Dios desea que veamos. Y hoy Arco Iris de Jesús se está mirando en ese espejo.
Una Historia de Fe y Fractura
Arco Iris nació de un corazón que creía que servir a Dios era servir a niños de madres privadas de su libertad. En el tiempo de su fundadora, Martha, Dios la bendijo con lo que hoy parece un milagro: atender, sostener, acompañar, alimentar, proteger.
Los primeros donadores que de manera continua y constante apoyaron esta obra desde sus inicios, ya todos fallecieron, y hoy, Arco Iris toca fondo. No por falta de amor, ni por falta de esfuerzo, ni porque ha confiado en el camino equivocado, sino por falta de fondos.
Actualmente, Arco Iris, al ver otras necesidades de las familias de las ex-internas y ex-internos, crece extiende su labor sumando un Centro Integral llamado “Don Bosco” que atiende por las tardes, fines de semana, en eventos mensuales y cursos de verano entre 30 y 40 niños, niñas y adolescentes, además de apoyo tipo despensas, ropa y útiles escolares a más de 50 beneficiarios, solo que hoy sus ingresos son solo el 25% de los que requiere para mantener viva esta gran obra de impacto social 100% real.

https://arcoirisdejesus.org.mx/Acerca-de-la-Asociacion/ y https://www.instagram.com/arco_iris_de_jesus
La verdad es dura: Arco Iris de Jesús en su estado actual no es sostenible. Al mismo tiempo esta cruda realidad es una oportunidad para rediseñarse y renacer con nuevos bríos, para ello se necesitan fondos que permitan mantener la atención a los beneficiarios y en paralelo concebir nuevas formas de continuar por muchoas años más esta gran labor social.
Si hoy lees estas líneas, te pido algo INNusual. Te pido que inviertas con sentido social, no para salvar una organización, sino para apoyar a hijos e hijas de madres privadas de su libertad para poder atenderlos, esa la prioridad en este momento.
Te proponemos no hablar de donar, sino de invertir con un retorno social y que tu inversión sea el cimiento que sostenga a Martha y su equipo en Arco Iris de Jesús al menos lo que resta del 2026.

Detrás de cada niño atendido por Arco Iris hay una madre detenida. Detrás de esa madre hay un hijo que también podría estar en problemas. Detrás de todo eso hay una organización que necesita transformarse para poder servir mejor.
Estamos trabajando para crear un nuevo modelo. Un consejo de voluntarios y una estructura que perdure por muchos años más.
Pero eso no puede ocurrir de la noche a la mañana. Se requiere de un gran impulso. Y parte de ese impuslo eres tú.
Si inviertes hoy, estarás:
– Protegiendo a niños, que no repitan patrones destructivos.
– Apoyando a sostener voluntarios que ya están comprometidos.
– Creando un espacio y tiempo en el que Martha y su equipo puedan reorganizarse; y estarás participando en la historia de una organización que va a volver a florecer para un futuro prometedor sea una realidad en la vida de cada niño y niña que hoy atienden.
Contacto de la Lic Martha Rodríguez: martha@arcoirisdejesus.org.mx
Si deseas contactar a Roberto Bonilla: roberto@novarum.mx
