Generalmente vemos a Maximiliano como un invasor que vino a adueñarse de México con la intención de someter a los mexicanos, saquear nuestras riquezas y entregar el país a una potencia extranjera, o sea, a Francia.
Esto se debe a que nuestros libros de primaria, nos hacían ver la Historia desde un punto de vista maniqueo. O sea: lo que es bueno, es totalmente bueno, como Benito Juárez, y lo que es malo, es totalmente malo, como Hernán Cortés. Sin puntos medios.
Así conviene a los gobernantes de nuestro país. Ya que cuando hay que atacar a alguien o a algo que no le gusta a esos gobiernos, siempre se echa mano de los villanos favoritos.
Por otro lado, hay muy poca gente interesada en ver el asunto mas fríamente, ya que se les puede acusar de ser simpatizantes de un gobernante extranjero. O peor, de desear ser invadidos por otro país.
Sin embargo, cuando estudiamos el tema mas a fondo, consultando fuentes imparciales, nos damos cuenta de que el asunto es mas complicado, y que bien vale la pena analizarlo menos apasionadamente.
Para empezar, Maximiliano no pidió venir a gobernar México. A él le fueron a ofrecer el trono de nuestro país hasta su castillo de Miramar, en Italia, y todavía tuvo el tino de pedir que se hiciera una consulta popular en México para ver si efectivamente la población deseaba ser gobernada por él. Consulta que resultó afirmativa.
Y aquí surge la pregunta ¿quién le fue a ofrecer el trono y por qué? En ese tiempo, en nuestro país existían dos tendencias políticas, los conservadores y los liberales. El país tenía mas de 40 años tratando de gobernarse a si mismo y simplemente no podía hacerlo.
Todo eran revoluciones, cuartelazos, asonadas, golpes de estado y mitotes de ese tipo. Y en tales circunstancias, el país simplemente no progresaba. Así es que los conservadores optaron por buscar a un príncipe extranjero que viniera a gobernarnos de manera eficaz, y así hacernos progresar. Para beneficio de todos sus habitantes.
Ojo, ellos no buscaban venderle o regalarle nuestra nación a una potencia extranjera, no, ellos buscaban el bienestar de todos los habitantes. Empezando por ellos mismos, naturalmente.
Otra cosa que hay que hacer notar, es que a Maximiliano se le ofreció el trono de Grecia y no lo aceptó, ya que se sentía con mayor capacidad que solo ser rey de Grecia.
Una vez en México, Maximiliano siempre buscó la forma de convertir a nuestro país en una potencia, o sea que desde el primer momento se puso la camiseta para hacer de su nueva patria un país exitoso. Cosa que no les gustó ni tantito a los gringos.
Y este es un punto que nuestros libros de Historia casi nunca tocan, la intervención de los EE.UU. contra el gobierno de Maximiliano. Y es que los vecinos del norte presionaron a Napoleón III para que sacara de México a sus tropas, y dejara sin apoyo a Maximiliano. Con el final que todos conocemos. Ya que los gringos no quieren que haya en América mas potencia que ellos y punto.

