El peso mexicano (MXN) compra hoy 70% más Yenes 🇯🇵(JPY), 53% más Wones Coreanos 🇰🇷(KRW), 30% más Yuanes 🇨🇳 (RMB) y 26% más dólares 🇺🇸(USD) que hace 5 años!

Respuesta corta: Para un país en desarrollo con fuerte énfasis en exportaciones, turismo y nearshoring, una moneda fuerte suele ser un factor negativo neto, salvo que exista alta productividad y capacidades institucionales avanzadas.

Exportaciones. Una moneda apreciada encarece los bienes exportados, comprime márgenes y afecta con mayor fuerza a la manufactura de bajo y medio valor agregado. Estas economías requieren competitividad cambiaria, no fortaleza nominal.

Turismo. Una moneda fuerte vuelve al país un destino caro. El turismo es altamente sensible al precio, por lo que la apreciación reduce flujos y derrama económica.

Nearshoring. La apreciación solo es positiva si el país ya cuenta con alta productividad, infraestructura competitiva, energía confiable y certeza institucional. De lo contrario, eleva costos y desvía inversión hacia países más baratos.

Conclusión (el caso de México):

  • Una moneda persistentemente fuerte, sin aumentos equivalentes en productividad, actúa como un impuesto silencioso a la industria, al turismo y a la integración productiva, reduciendo la competitividad de las exportaciones y encareciendo al país frente a otras economías emergentes.
  • La apreciación del peso reduce el poder adquisitivo en pesos de las remesas que llegan a millones de hogares, afectando directamente el ingreso disponible en regiones altamente dependientes de estos flujos.
  • Una política monetaria restrictiva, con tasas de interés relativamente altas, ha contenido parcialmente la inflación, pero también ha encarecido el crédito, frenado la inversión y limitado las mejoras en productividad, al tiempo que sostiene una sobrevaluación cambiaria.
  • La efectividad de la política monetaria se ve además limitada por una estructura económica con alta concentración: monopolios, oligopolios y concesionarios dominantes no reaccionan a las tasas de interés y trasladan aumentos de costos e inflación directamente al consumidor mediante precios más altos.
  • La prioridad de política económica debería ser una moneda estable, predecible y alineada con la productividad, acompañada de mayor competencia económica. Primero se construye productividad, inversión y competencia; la apreciación sostenible debe ser consecuencia del crecimiento, no su sustituto.

About The Author