ADRIÁN, FOX, CALDERÓN Y EL MÚSCULO OPOSITOR
El Segundo Informe de Gobierno de Adrián de la Garza tuvo anoche una fotografía que difícilmente puede pasar inadvertida en el escenario político de Nuevo León.
No fue solamente un informe municipal.
En primera fila estuvieron dos expresidentes de México emanados del PAN: Vicente Fox y Felipe Calderón. También estuvieron el dirigente nacional panista, Jorge Romero, y el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno. A ellos se sumaron Xóchitl Gálvez, Ricardo Anaya, Santiago Creel y otros destacados personajes del panismo y priismo nacional.
La pregunta surge inevitablemente: ¿qué mensaje manda esta concentración de figuras nacionales cuando Nuevo León acaba de entrar de lleno a la ruta electoral de 2027?
La respuesta no necesariamente está en un acuerdo formal —porque éste todavía no ha sido anunciado—, sino en la demostración de que alrededor de Adrián de la Garza puede comenzar a construirse un espacio de convergencia entre dos fuerzas que, pese a sus diferencias, conocen el valor de competir juntas.
PRI y PAN ya gobernaron Monterrey bajo una candidatura común en 2024. Ahora, sus dirigentes nacionales reconocen que existen conversaciones para explorar una posible alianza rumbo a 2027.
Pero la fotografía va más allá de los partidos.
Fox y Calderón representan dos capítulos de la historia presidencial del PAN. Su presencia, junto con los actuales dirigentes nacionales y figuras presidenciales y legislativas de ese partido, proyecta la imagen de una oposición que busca mostrar que conserva cuadros, estructura, experiencia y capacidad de convocatoria.
Mientras Morena acaba de colocar a Clara Luz Flores como su figura para encabezar el proceso rumbo a 2027, el entorno de Adrián de la Garza comienza a mostrar músculo político.
¿Es ya el bloque opositor contra Morena?
Todavía no.
¿Es una señal de que podría estar tomando forma?
Eso sí parece difícil de ignorar.
Y hay otro detalle significativo: el alcalde de Monterrey llegó al cargo en 2024 mediante la alianza PRI-PAN y ahora recibe nuevamente, en su propio informe, el acompañamiento de las dirigencias nacionales de ambos partidos.
El coro de “¡Gobernador, gobernador!” que recibió a De la Garza al comenzar el evento terminó de darle al acto una dimensión que rebasa cualquier informe municipal.
La elección de 2027 todavía está por delante.
Pero si algo dejó claro esta noche es que la disputa política por Nuevo León ya comenzó a cambiar de escenario: Morena tiene candidato; y frente a él, PRI y PAN empiezan a enseñar, públicamente, el músculo con el que pretenden competir.
