septiembre 22, 2026

El recurrido sonsonete de las autoridades de los Estados Unidos sobre la pobre efectividad de las mexicanas en combatir a las redes del narcotráfico, es tan tautológico como el clamor de la señora presidente con A de mujer.

Del presidente Trump pa´bajo, los picudos del Departamento de Estado, la DEA y otras agencias importantes del combate al crimen, repiten una y otra vez que el gobierno mexicano está haciendo grandes esfuerzos en la lucha conjunta en contra de los narcotraficantes. Añaden de inmediato, que son insuficientes. Donald Trump pone frecuentemente previa constancia de su respeto y admiración por la simpática señora presidente que México tiene.

En conjunto, todos insisten en que falta la piedra angular de este arco: la exposición, detención y castigo de los funcionarios de diferentes niveles de gobierno que son parte de las pandillas de delincuentes. Los narcopolíticos.

Para no ser disonante en este coro, la doctora Scheinbaum repite aunque nadie se lo pide, que México es un país independiente, libre y -de manera subrayada- soberano. Que en nuestro país gobierna solamente el pueblo de México.

Sí, como no.

Sobre esa premisa, y el sobado tema de la soberanía, doña Claudia se reventó ayer el danzón, en Culiacán, de que la violencia actual en Sinaloa, fue provocada por la injerencia de los Estados Unidos. Por sus pistolas, dijo que cuando estaba Rocha Moya de gober  (al que la DEA quiere en el bote), solamente mataban uno diario. Luego de que el 25 de julio de 2024  se llevaron al Mayo Zambada a Texas, con la supuesta ayuda de la DEA,se desataron las balaceras entre los bandidos culichis.

Pinches gringos intervencionistas.

Cuento todo esto, porque desde que los Estados Unidos comenzaron a pedir la detención y castigo para el exgobernador Rubén Rocha Moya, y nueve de sus pandilleros, la señora Scheinbaum y Omar García Harfuch, el super policía, comenzaron a producir informes muy frecuentes de los exitosos golpes al narco en México: el superlaboratorio de Chihuahua, opacado por la sombra de duda sobre la gobernadora (panista, claro) del estado, que andaba platicando con los agentes de la DEA sin pisar base primero en Palacio Nacional. Duda que sigue pendiente.

Pero han llovido los anuncios de un capo muerto aquí, otro agarrado allá, un laboratorio clandestino destruido acullá, o la detención, captura e inhabilitación de millones de litros de combustible metidos al término huachicol, que abonaban a la tarjeta de buena conducta del gobierno mexicano.

El pasado viernes 10, en la mañanera, vino lo que el pelón Bermúdez llamaría Zambombazo. Todo el conjunto que ya nos sabemos, de las fuerzas del orden, desde  el Ejército, la Marina y amigos que les acompañan, rastrearon, ubicaron, asaltaron, clausuraron e inutilizaron una enorme planta, con 59 millones, 360,870 litros de combustible de dudosa procedencia, en La Fragua, municipio de San José Iturbide, en el estado de Guanajuato.

No es cualquier baba de perico. Diez de esos enormes cilindros de acero que se usan para almacenar combustible; un chingo de pipas para el transporte, toda una infraestructura de vialidades. 40 millones de litros, más o menos, de gasolina verde y roja, y 20 millones de litros de diesel. Desde luego, ni un solo detenido en el mayor golpe al huachicol en la historia de México. Eso fue el viernes. Aplausos.

Ayer lunes 21 todo era distinto.

La enorme instalación realmente existe, y con los llamativos tanques que se mencionan, pertenece a una legítima empresa que se llama Gas Natural del Noreste, subsidiaria de la empresa legalmente establecida SIMSA, de una familia Tafich, y opera legalmente desde hace nueve años esa planta de almacenamiento en San José Iturbide.

Se dedica a lo que PEMEX no puede hacer: recibir los combustibles que llegan de otros lados, almacenarlos y hacerlos llegar a las gasolineras. La operadora no sabe si la gasolina o el diésel son de alta calidad, chafaldranas, robados, o de contrabando. Miden, reciben, guardan, entregan. Y, desde luego cobran.

Lo hicieron para PEMEX hace unos años y para el centro del país en la pandemia.

Y aquí termina este corrido muy mentado de la mayor captura de huachicol -que AMLO declaró inexistente- jamás producida en territorio nacional.

PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): No se preocupe doctora Scheinbaum: ayer se le hizo bolas el engrudo en su perorata cotidiana, porque no encontró un término para callarles la boca a los que le pronostican augurios malos a sus medidas de gobierno, que usted afirma son impecables y efectivas.

Usted que tiene presupuesto, contrátese a un asesor en lengua castellana, que -aunque le pese y le punce, como decía mamá- y como decía mi tarjeta de calificaciones en primaria, es nuestra Lengua Nacional, que usted no domina.

Según la Real Academia de la Lengua Española, agorero es quien “predice males o desdichas”.

Si le sirven sinónimos, yo pago: pesimista, derrotista, catastrofista, negativo, sombrío, funesto, fatídico, infausto, triste (eso no). Eso somos todos los que no vemos el México feliz y agradecido que usted se inventó cuando anduvo de visita cada fin de semana.

Mejor no ande prometiendo un país que usted ya vive, Jauja.

felixcortescama@gmail.com

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