Canadá – EU y futuro del T-MEC

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La ruptura de las negociaciones comerciales entre Canadá y EU ensombrece el futuro del TMEC. Su renovación se ve más lejana y complica el proceso de revisiones anuales

El retiro de Canadá de las negociaciones con EU el 21 de agosto, implicó la imposición de aranceles del 50% a 20 mil millones de dólares de productos canadienses, 5% del comercio entre ambos países.  

El 20 de agosto, el primer ministro canadiense Carney, informó de una llamada con la presidenta Sheinbaum para abordar temas comerciales y subrayar la importancia de renovar a la brevedad el TMEC, para brindar certeza jurídica. Ni Palacio Nacional ni la SRE dieron su versión.

Sería importante conocer si el primer ministro canadiense comunicó a la presidenta las dificultades con EU y su perspectiva y si Sheinbaum le compartió la evolución de las negociaciones entre México y EU. Si ambos fijaron objetivos comunes de negociación en lo relativo a los sectores automotriz, de acero y de aluminio, entre otros.

El discurso de Carney del 22 de agosto, en inglés y francés, lenguas oficiales de Canadá, es digno de análisis, así como las reacciones en Canadá y EU.

Carney se refirió a las negociaciones bilaterales y apenas si mencionó el TMEC en una sola ocasión: “Durante el pasado año, los EU han impuesto aranceles que violan sus compromisos bajo el acuerdo con ellos y con México, el TMEC”.

Definió su estrategia de fortalecer la economía canadiense y diversificar sus relaciones comerciales. Dijo que EU pedía mucho y ofrecía muy poco y que no aceptaría un acuerdo a cualquier costo.

Afirmó que el largo proceso de integración entre ambas economías se ha terminado. Manejó datos para demostrar que el déficit comercial en bienes entre Canadá y EU se ve compensado por un amplio superávit en el comercio de servicios y enlistó las ofertas negociadoras de Canadá. Se refirió a la necesaria protección del francés en Canadá y de su cultura.

Anunció que impondrá aranceles retaliatorios a partir del 8 de septiembre, dólar por dólar, en los sectores de acero, aluminio, autos, productos lácteos. La opinión pública canadiense reaccionó a favor de la postura de Carney.

Trump volvió a sus amenazas y el representante comercial Greer, concedió una entrevista al New York Times de contención de daños. Señaló las concesiones de EU. El Washington Post, sin embargo, destacó las diferencias al interior del gobierno de EU, entre Greer por un lado y Peter Navarro y Howard Lutnick por otro, quienes rechazan cualquier concesión a los socios comerciales.

El embajador de Canadá en EU, Mark Wiseman, dijo que no fue un tema en específico lo que provocó la ruptura de las negociaciones, sino que al final “nosotros descubrimos que nuestro entendimiento sobre lo acordado era muy diferente a lo que se mostraba en los documentos finales” y que cuando eso sucede una vez, se entiende, pero cuando pasa constantemente es inaceptable.

La ruptura describe el estilo de negociación de la administración Trump: caótico, impositivo, de fuertes presiones, de mensajes encontrados e interpretaciones equívocas.

México debe analizar bien los documentos finales que presente EU, informar con la verdad, con precisión, para que no se hagan concesiones en secreto. Las declaraciones de Ebrard son manipuladoras con fines personales. No hay que hacerse ilusiones de supuestas ventajas para México ni aceptar un acuerdo a cualquier costo.    

Por Martha Bárcena Coqui

@Martha_Barce

Embajadora Eminente

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