El futuro y la economía de México se quedaron atrás

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El fenómeno financiero de la empresa SpaceX de Elon Musk, que en

prácticamente 24 horas colocó en la bolsa, en Nasdaq miles de acciones

captando 75 mil millones de dls., y que según Enrique Quintana, en su columna

del 16 de Junio en El Financiero, impulsaron el valor de la empresa hasta 2.52

billones de dls.; una empresa aeroespacial, con ventas de solo 18.7 mil millones

de dls. y con pérdidas, logró colocar en la Bolsa 94 veces el valor de sus

ventas. Todo un fenómeno porque en el que el mercado financiero cree, según

Quintana, que el futuro de los viajes espaciales con la red de datos que la

integra y la inteligencia que la está procesando, “configura una posición

estratégica irrepetible”; y todo ello se financia en el mercado abierto en manos

privadas, sin recursos gubernamentales que ya habían llegado a su límite.

1.- Por ahí va el futuro del desarrollo tecnológico, de la inteligencia artificial, el

cómputo y la conectividad y habría que preguntarse: ¿y dónde está el futuro y la

economía de México?, pues nada, que nos hemos quedado muy atrás, con una

economía y empleos informales de más del 50%; con una deuda pública que

rebasa también el 50% del PIB; con escasa inversión privada, con inversión

pública desviada a obras de muy poco rendimiento social, sin hablar de que

tienen también muy poco rendimiento económico. Con todo ello, la economía

nacional no avanza o lo hace “a paso de tortuga” y hasta retrocede.

2.- Nos hemos quedado atrás definitivamente en educación, desarrollo

tecnológico y con total dependencia de la economía y las decisiones del

gobierno del norte. El futuro de México se ve muy pobre si se contempla el

atraso en la educación básica, con escuelas y maestros que no enseñan y

alumnos más pendientes de sus celulares y del mundial de futbol que de

aprender matemáticas, a leer y escribir bien y mucho menos a pensar. Con esta

educación pública, el futuro es hacia abajo no hacia el desarrollo y la creatividad

de nuestros niños y jóvenes.

3.

– Un México inmerso en su involución interna por la inseguridad y la violencia,

en la que cada año se pierden miles de mexicanos asesinados, miles de

desaparecidos, miles de heridos, miles de presos en la cárceles nacionales o

del extranjero, miles de desplazados y desterrados hacia otros países y, lo peor,

miles, tal vez millones de mexicanos dedicados al narcotráfico, a la

delincuencia, a los asesinatos y a la extorsión de los mexicanos que sí están

trabajando honestamente; se trastoca y rompe la economía nacional con la otra

economía, la economía negra y maldita que ha sido consentida y poco

perseguida por los gobernantes que no han sabido, no han querido o no han

podido aplicar la ley y aplicársela a sí mismos, y han conducido a este Méxicohacia el voladero del atraso económico y educativo. Las dos o tres

generaciones que hemos aceptado o callado esta situación, tenemos mucho

que explicar a las generaciones que vienen.

4.- Se tiene un México sin servicios públicos suficientes o en decadencia, con

ciudades en las que millones de mexicanos no tienen agua, drenaje, salud,

educación, seguridad, diversiones y empleo, en resumen, no tienen una clara

posibilidad de vivir y convivir en paz y con un futuro accesible, que no tengan

que emigrar hacia un país que se presenta hostil hacia los migrantes y que aun

así, se ve como una mejor posibilidad de vida que en su propia patria. Ahora se

tiene un México al que apenas le alcanza para atender a la creciente

generación de adultos mayores, por falta de previsión y por el criminal derroche

de los fondos de instituciones creadas para eso; y en el otro extremo, para

atender como es debido a las nuevas generaciones de niños que ya están y los

que están por venir, con padres sin empleo o con empleo precario.

Es pues un México que ha estado desperdiciando sus logros pasados y

quedándose sin futuro.

5.- Pero sí tenemos el Mundial de Futbol, que nos proporciona un descanso

ante todas estas penurias, aunque… si el equipo pierde, nos provocará más

desencanto y dolor patriótico; y todavía nos queda a los adultos mayores, “la

satisfacción bimestral” de recibir 6,400 pesos con los que cada día se compra

menos y a veces no alcanzan ni para pagar la luz o las medicinas que el Seguro

no proporciona.

También nos quedan las “mañaneras” en las que todos los días se dice que

“vamos bien”

, que la economía está creciendo, que ya tenemos servicio de

”salud universal”, que ya hay menos asesinados, que ya no hay corrupción y

que la soberanía nacional se ha defendido con honor. Amén, pues.

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