Mujer denuncia violencia vicaria y despojo patrimonial en Quintana Roo
«Si te quieres divorciar, te vas a poner con Sansón a las patadas. Te voy a quitar todo, incluidos los niños». Esa frase, según relata Carla Alejandra Pérez Abedrop, marcó el inicio de una batalla judicial, familiar y patrimonial que se ha prolongado durante años y que hoy exhibe una compleja red de denuncias por presunta violencia vicaria, falsificación de documentos, fraude procesal y despojo de bienes.
La historia de Carla, quien además enfrentó un cáncer de mama mientras atravesaba su proceso de divorcio, se ha convertido en un caso que pone bajo la lupa el funcionamiento de las instituciones encargadas de proteger a las mujeres y a la infancia, así como la actuación de autoridades judiciales y administrativas en Quintana Roo, así lo deja en claro un trabajo periodístico de Sanjuana Martínez publicado en la Jornada.
Un divorcio que derivó en múltiples litigios
De acuerdo con el testimonio de Pérez Abedrop, durante sus más de ocho años de matrimonio con el empresario español Álvaro Moya Corral sufrió diversos tipos de violencia. Sin embargo, sostiene que la situación se agravó cuando decidió separarse.
Fue entonces cuando, asegura, descubrió que su nombre habría sido utilizado para constituir sociedades mercantiles, obtener concesiones y participar en operaciones relacionadas con bienes inmuebles y actividades empresariales en Quintana Roo.
Según su denuncia, diversas firmas atribuidas a ella habrían sido falsificadas para la creación y operación de empresas vinculadas a negocios inmobiliarios y mineros. Carla sostiene que estas acciones habrían permitido a terceros realizar operaciones que, de comprobarse, podrían constituir delitos patrimoniales y documentales.
La disputa por los hijos
Uno de los capítulos más dolorosos del conflicto ha sido la custodia de sus dos hijos.
Pérez Abedrop afirma que permaneció más de un año sin poder convivir con los menores y que tuvo que recurrir a diversos recursos legales para recuperarlos. También denuncia irregularidades relacionadas con viajes internacionales realizados por los niños.
Según su versión, los menores viajaron a España sin que ella tuviera conocimiento pleno del proceso ni existiera claridad sobre los registros migratorios correspondientes. Estas circunstancias fueron reportadas por la madre ante autoridades mexicanas y españolas.
La situación, asegura, dejó secuelas emocionales en los menores.
«Mis hijos regresaron muy dañados. Sentían miedo y desconcierto porque no entendían por qué de un día para otro ya no podían verme», relata.
Acusaciones de despojo patrimonial
Otro de los frentes judiciales se centra en la propiedad de diversos bienes inmuebles.
Carla sostiene que fue despojada de una residencia ubicada sobre la carretera Playa del Carmen-Tulum mediante un esquema que habría involucrado actos notariales y corporativos realizados sin su consentimiento.
En diversas carpetas de investigación presentadas ante autoridades estatales se documentan denuncias relacionadas con supuestas asambleas societarias y movimientos corporativos que, según la denunciante, contienen firmas apócrifas.
Las investigaciones permanecen abiertas y forman parte de una serie de procedimientos civiles, mercantiles y penales que continúan en curso.
Enfermedad y vulnerabilidad
En medio de la disputa legal, Carla enfrentó un diagnóstico de cáncer de mama.
Documentación médica acredita que fue sometida a una mastectomía bilateral y a diversos tratamientos oncológicos. Durante ese periodo, asegura, perdió la cobertura de su seguro médico y enfrentó dificultades económicas adicionales.
La denunciante sostiene que incluso fue objeto de campañas de descrédito relacionadas con su estado de salud.
Una batalla judicial de años
La defensa legal de Pérez Abedrop sostiene que existe una estrategia de litigio intensivo que ha derivado en múltiples denuncias y procesos en distintas materias.
Por su parte, el empresario también ha promovido acciones legales contra su ex esposa, por lo que el conflicto continúa ventilándose ante diversas instancias judiciales.
Mientras las investigaciones avanzan, Carla mantiene medidas de protección y exige que las autoridades federales y estatales profundicen en las denuncias relacionadas con presuntas falsificaciones, fraude procesal, violencia familiar y posibles irregularidades empresariales.
Un caso que refleja una problemática nacional
Más allá de los nombres involucrados, el caso refleja una realidad que enfrentan miles de mujeres en México: la utilización de los hijos como instrumento de control y castigo dentro de conflictos familiares, fenómeno identificado como violencia vicaria.
Organizaciones civiles han advertido que este tipo de violencia suele ir acompañada de desgaste económico, litigios prolongados y afectaciones psicológicas tanto para las madres como para los menores.
La resolución de este caso dependerá de las investigaciones y sentencias que emitan las autoridades competentes. Mientras tanto, la historia de Carla Pérez Abedrop continúa siendo un ejemplo de las dificultades que enfrentan quienes buscan justicia en medio de procesos familiares y patrimoniales complejos.
Fuente: La Jornada. Reportaje de Sanjuana Martínez.
