Los actuales líderes no inspiran, solo aspiran
Nelson Mandela fue un gran líder de Sudáfrica que luchó contra el Apartheid, Abraham Lincoln es ejemplo de resiliencia pues finalmente llegó a gobernar los Estados Unidos y logró mantener la unión durante la guerra civil, Benito Juárez luchó y venció a las fuerzas napoleónicas que buscaban imponer un emperador en México.
Estos y otros grandes líderes son parte de la historia universal.
Ahí entre los grandes paladines destaca Winston Churchill, el líder de Gran Bretaña que impulsó a Los Aliados hasta que derrotaron a Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.
Sir Winston Churchill un polímata que además de militar, fue gran escritor que ganó el Premio Nobel de Literatura, un pintor fecundo, destacadísimo político que brilló con su inteligente oratoria en la tribuna de la Cámara de los Comunes, Primer Ministro de Reino Unido y dueño de una mente con frecuencia de 7000 MHz, es decir súper veloz.
Me gusta mucho leer sus participaciones en la tribuna legislativa, más incluso que sus trascendentales aventuras durante sus tres administraciones como primer ministro del UK.
Fue un agasajo leer que en cierta ocasión abandonó por un momento la sala de sesiones del Parlamento para ir al baño, y allí coincidió con Clement Atlee, el líder de la bancada de los laboristas, es decir, el adversario natural de Churchill.
Este Atlee era un impulsor del programa de nacionalizaciones de algunos sectores de la economía, y Churchill, como líder de los conservadores, por supuesto que no estaba de acuerdo con esa política.
El señor Atlee le dijo a Churchill cuando vio que estaba utilizando el mingitorio:
_Lo veo muy entretenido atendiendo sus necesidades privadas, señor Churchill…
Y Winston, como siempre lo hacía, le contestó a bote pronto:
_Y espero que continúen siéndolo, Atlee, porque ustedes los laboristas, cuando ven algo que funciona, de inmediato lo quieren nacionalizar.
No consigna el texto donde leí esa anécdota si Atlee se arriesgó a contestarle, porque conociendo a Don Winston, sería arriesgarse demasiado…
