Por una oposición unida: Carlos Angulo Parra
En Venezuela hubo muchas expectativas ante el contundente triunfo de la oposición después de múltiples fracasos en su unificación en contra de la dictadura de Maduro, pero dicho triunfo no tuvo resultados para un cambio de régimen, sino que dio la oportunidad para que Estados Unidos interviniera militarmente para capturar a Maduro, curiosamente con el pretexto de que Maduro lideraba a carteles del crimen organizado que trafican droga a Estados Unidos, y no para deponer a un régimen autoritario que no respeta la democracia.
Por desgracia, en lo único que ha resultado es que la líder opositora de Venezuela, María Corina Machado, al lograr huir de su país para recibir el Premio Nobel de la Paz, y después de acudir a Wahsington a regalárselo a Trump, ha estado visitando a dignatarios en Europa para hacer activismo internacional para presionar a Venezuela a que realice elecciones democráticas.
Pero tenemos otro ejemplo reciente en Hungría, en el que el dictador Viktor Orbán, el 12 de abril de este año tuvo reconocer la derrota de su partido Fidesz que mantuvo el poder por 16 años, después de una gran destrucción institucional de los órganos democráticos del Estado y la pérdida de la independencia del Poder Judicial, para que Péter Magyar, con su partido Tisza fuera designado como Primer Ministro, con una indisputable mayoría de 2/3 del Parlamento húngaro, con una muy alta participación electoral.
En México, como sabemos, se ha venido cocinando por morena y sus aliados el establecimiento de una dictadura, mediante la colonización del INE y del Tribunal Electoral, y la captura del Poder Judicial, así como la destrucción de los órganos constitucionalmente autónomos.
Con ello, es prácticamente imposible que la oposición pueda lograr ganar elecciones con mayorías simples que fácilmente se pueden revertir con la intervención de las autoridades electorales. Morena y aliados tienen alrededor de 1/3 de los electores, pero con los grandes niveles de abstención existentes y la dispersión de la oposición, con eso logran ganar.
Es por ello que hay la imperiosa necesidad de tener una oposición unificada, estructurada, disciplinada, determinada y fuerte para poder sacar a morena del poder y reestablecer las instituciones democráticas destruidas.
Pero para logar lo anterior, tenemos el peor escenario y entorno posible. Lo explico brevemente en las siguientes ideas:
- Lo más importante, es que considero que con la división que hay en los partidos opositores no logramos obtener ni la mayoría relativa para un triunfo electoral.
- La sociedad civil organizada (SCO) es muy pequeña.
- La SCO está divorciada de los partidos políticos de oposición (PPOs).
- Los PPOs actúan con miedo, con falta de contundencia y determinación en contra del régimen, y
- La situación económica del país aun no se deteriora lo suficiente para que se dé el hartazgo social.
Conclusión: si no logramos que la SCO se una con los PPOs, nunca lograremos recuperar a nuestra democracia y reestablecer el camino hacia el progreso.
