El terrible silencio es la ausencia de Acción Nacional en la vida diaria interna del Partido, en la vida diaria de los municipios

Para escribir estas líneas, quiero dejar muy en claro, el terrible silencio del PAN al que me refiero no es su ausencia en los medios, no es su ausencia como líder de opinión y no es la pérdida de confianza como fuerza opositora en la que ha caído. Es algo más grave.

El terrible silencio es la ausencia de Acción Nacional en la vida diaria interna del Partido, en la vida diaria de los municipios, es la ausencia de ese PAN que era ético, que capacitaba, que formaba militantes en verdad. Es la ausencia de un Partido que debe mover las almas, que debe ser la voz ciudadana ante los malos gobiernos y ante actores que se alejan de la ética en la política.

Da tristeza ver como dirigencias y militantes del PAN se han alejado, desde hace varios años, me atrevo a decir más de una década, de los valores y las causas fundacionales. Se dejó a un lado la Doctrina y el pensamiento humanista para caer en las garras de los apetitos personales, del caudillismo, del amiguismo. Se dejó de ser un Partido distinto y distinguible. Desde luego no se puede pensar que Acción Nacional luche por la democracia en México, si a su interior perdió la brújula de la democracia interna que le daba tanta fortaleza.

Era el PAN un Partido de lucha, representante de las causas más nobles de la política, sus militantes eran verdaderos miembros activos, para crear ciudadanía, no para buscar cargos. Se capacitaba, se buscaba ser un faro en las tinieblas de la mala política y malos gobiernos que teníamos. Fortalecía la vida municipal. Era un ejemplo Parlamentario, los mejores Legisladores federales y locales eran del PAN. Siempre había ideas, razonamiento, educación y fortaleza en el debate. Eso se perdió y el PAN se silenció.

En el PAN se buscaba comunicar, dialogar y estar con la ciudadanía. Si no daban presencia en los medios de comunicación, se hacía la comunicación propia, pero no se dejaba de luchar, no se dejaba de estar en la opinión pública. Como recuerdo cuando sus líderes eran buscados por algunos medios para escuchar la posición del PAN, los respetaban, aunque a veces los quisieran silenciar, hoy ni los voltean a ver, no hay credibilidad.

Acción Nacional tenía la única revista que existía de algún Partido Político que era la voz de su doctrina y su pensamiento, era la revista Palabra. Hoy esa revista fundada por Carlos Castillo Peraza también enmudeció. El último número que se publicó fue el número 100 y fue en el trimestre de abril-junio del 2014, me honro de haber sido el último director de esa revista que revivimos por consejo de Plumas Azules y apoyado en su momento por Rodríguez Doval de la Comisión de Doctrina. Hoy duerme tranquila.

El terrible silencio del PAN es consecuencia de la falta de liderazgo, de la falta de compromiso de sus militantes, no hay actividad cotidiana para salir a platicar y capacitar a la ciudadanía, no hay actividad cotidiana para promover los valores que nos dieron vida. Hoy solo les importa ver qué cargo van a tener y como mover las piezas al interior para ser candidatos a algún cargo de elección. En este momento solo les interesa, lo que se criticó, y es olvidar que al PAN no se viene a cercar su huertito de vanidades, se viene a dar lo mejor para México.

Buena falta que hace ahora el PAN ético, doctrinario, democrático y de propuestas.

Tomás Trueba Gracián Acción

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