Denunciar a la cabeza del Poder Judicial requiere una estructura de análisis ético y legal rigurosa. Hemos detectado tres niveles de faltas que sustentan esta acción: primero, una violación sistemática a los derechos de los ciudadanos; segundo, un conflicto de interés que rompe la ética judicial; y tercero, un desprecio total por la Ley Orgánica que rige a nuestra Corte.
Presentamos estos hechos para que el mensaje no se pierda en el ruido de la catarsis pública o la reprobación colectiva. Buscamos un impacto legal de gravedad que dimensione la ruptura del marco jurídico del país si estos actos quedan impunes.
Hugo Aguilar Ortiz asumió la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en septiembre de 2025, tras ser el candidato más votado en la primera elección judicial de México. Sin embargo, su gestión hoy enfrenta polémicas por la compra de camionetas de lujo, rompiendo el compromiso de una «Corte austera» expresado en su campaña.
[Lo que nadie dice: Los porqués de la denuncia al Presidente de la SCJN]
El quiebre de la Corte: Los fundamentos legales
- Violación Constitucional: El incumplimiento del Artículo 1º de la Constitución, que detalla los derechos humanos, es de gravedad extrema y fundamenta por sí solo esta denuncia.
- Faltas Éticas: El Ministro falta al Código de Ética del Poder Judicial de la Federación, que exige imparcialidad, objetividad y profesionalismo.
- Traición a la palabra: El 15 de mayo de 2025, en la Plaza de la Danza, Oaxaca, el entonces candidato Lic. Hugo Aguilar Ortiz prometió: «La Suprema Corte dejará de ser un búnker de cristal. La justicia será de puertas abiertas; si un juez actúa mal, será el primero en ser señalado». Hoy, él falta a su compromiso de someterse a ser sancionado por las malas conductas.
¿Se acaban los tiempos de los privilegios?
Hugo Aguilar Ortiz llegó a la Corte prometiendo que «se acababa el tiempo de los privilegios», pero las pruebas demuestran que ha convertido la justicia en su patrimonio personal.
[México no necesita un Presidente de la Corte que se comporte como un monarca, sino uno que respete la Constitución que juró defender. Si él no cumple con la ley, que la ley se encargue de él.]
Terminamos citando a quien también fue Presidente de la Suprema Corte, el Lic. Benito Juárez García:
«Bajo el sistema federativo, los funcionarios públicos no pueden disponer de las rentas sin responsabilidad; no pueden gobernar a impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes; no pueden improvisar fortunas ni entregarse al ocio, sino consagrarse al trabajo, resignándose a vivir en la honrosa medianía.»

