Envejecer es mudarse de casa, no de alma.
25 Reglas Para Ser Feliz Viviendo en la Casa de los Años Bien Vividos
Convivencia y Relaciones
- No te metas en la vida de tus hijos. Ellos ya tienen GPS (y aun así se perderán).
- No interfieras en la crianza de los nietos. Los abuelos están para amar, no para educar.
- Acepta al yerno o la nuera. Fue el corazón de tu hijo quien eligió, no el tuyo.
- Mantente neutral en los matrimonios ajenos. El amor ajeno no se toca
- Quejarte demasiado espanta visitas. Cultiva más silencio que lamentos.
- Nada de lástima por ti mismo. Ser mayor es un privilegio, no un castigo.
- “En mis tiempos” ya pasaron. Vive tu presente con brillo en los ojos. Actitud y Bienestar
- Ten planes. El mañana solo llega para quien lo espera con café hecho
- No seas un boletín médico ambulante. Nadie quiere escuchar tus dolores todo el día.
- Ahorra. Cualquier dinero guardado es señal de sabiduría.
- Olvida los pagos a plazos. El adulto mayor paga al contado o no paga.
- Ten seguro médico o ahorros. La enfermedad no avisa.
- Planifica tu funeral. Sí, es raro. Pero evita líos después.
- Deja todo en orden. Testamento, cuentas, mensajes. Vive ligero.
Mente liviana, corazón tranquilo
- Apaga un poco las noticias. El mundo no se va a acabar solo porque no lo viste.
- Usa la TV para reír, no para enfadarte
- Adopta un animal. Llenan el vacío sin decir palabra.
- Muévete. Camina, planta, pinta, inventa. Estar quieto atrae telarañas.
- Siempre limpio y perfumado. Edad sí, mal olor nunca.
Sentido de la vida
- Siente alegría por seguir aquí. Muchos se quedaron en el camino.
- Haz de tu casa un lugar donde la gente quiera estar. Solo depende de ti.
- Usa la edad como puente hacia nuevos sueños, no como escalera hacia lamentos.
- Vete dejando nostalgia, no alivio.
- Ríe. Mucho. Y haz reír. La risa es el último músculo que debemos dejar caer.
Placeres de la vida
- No guardes ese vino especial. Ni la cerveza bien fría. Mañana puede ser tarde — o no tener energía para abrir la botella.
Y para terminar:
Si leíste todo esto y te gustó…
¡No seas tacaño con la sabiduría!
Compártelo con ese amigo que ya vive en la casa de los 70, con quien está llegando a los 60 y hasta con el nieto de 12 — porque la fila avanza y el tiempo no espera.
Si puedes, compártelo con el grupo de la familia, del colegio, universidad de la terapia, de vecinos, de recontratados y hasta con ese vecino o familiar que solo se queja (¡capaz que mejora!).
Fuente: Anónimo.

