Tan fácil que era: Sergio Elias Gutierrez

Publicado en EL NORTE
Dr. Sergio Elías Gutiérrez S.

Hace poco más de medio siglo, el sociólogo francés Roger-Gérard Schwartzenberg publicó «El Estado-espectáculo. Ensayo sobre y contra el ‘star system’ en la política».

Al inicio señala: «La política en otros tiempos era de ideas. La política ahora es de personas… el Estado mismo se transforma en empresa de espectáculo… la política entra en escena… desde ahora cada dirigente se transforma en vedette».
No hace mucho, el poder era anónimo. Ahora el político quiere imponer una imagen que capte la atención del público, lo cual concuerda con la idea de que «santo que no es visto no es venerado».

En contraste, estaba la sentencia célebre de Fidel Velázquez: «El que se mueve no sale en la foto». Eso era cuando la televisión empezaba a ser el principal medio de promoción de los aspirantes a algún cargo público.

La TV pasó a mejor vida y las redes sociales, que operan casi sin grandes controles, pueden violar las leyes que regulan la promoción anticipada. Por décadas, cuando dominaba el PRI, la regla era la contraria: nadie podía promoverse sin línea dictada «desde arriba».

El poder se ejercía con mesura; no había razón para pleitos ni sobresaltos y casi todo se decidía en lo oscurito. Al pueblo poco le interesaban los asuntos políticos, y no reclamaba lo que hacían los gobernantes.

Con la alternancia en el poder, el interés en la política creció. Hace ya algunas décadas, la TV ocupó el espacio favorito para la propaganda política, y la publicidad en los medios, en general, crecía a la par que avanzaba la competencia entre rivales políticos.

Hace poco más de un cuarto de siglo, Vicente Fox ganó la Presidencia no por su claridad de ideas, sino por las pocas que expresó.

Todo se resolvía en tres simples promesas: acabar con las tepocatas, las víboras prietas y echar al PRI de Los Pinos. Lo demás era la figura de un personaje con sombrero y habla sencilla.

En la campaña siguiente, cuando ganó Felipe Calderón, su opositor, Andrés Manuel López Obrador, despreció el estilo nuevo de las campañas. Calderón se limitó a ofrecer ser el Presidente del empleo.

Los asesores de imagen -no hay político que se respete que no tenga uno- les dicen cómo conducir las campañas con las mismas técnicas de la propaganda de los bienes de consumo masivo. Los expertos les aconsejan qué decir, pero que sean cosas sencillas, al cabo los electores poco entienden cosas complejas.

Tras su derrota de 2006, AMLO exigió prohibir las campañas pagadas por los partidos o por particulares. Por reforma constitucional, se decidió que el gasto, el 90 por ciento, lo pusiera el Gobierno, vía el INE.

La prohibición se extendió en el Artículo 134 constitucional, que prohíbe a los gobernantes de todos los órdenes pagar publicidad en cualquier medio que «implique promoción personalizada».

A poco más de un año para las elecciones, por todos lados se han desatado campañas en muchos medios no tradicionales: portadas de revistas a modo, surgidas para la ocasión, pero exhibidas en carteleras gigantes; personajes de todos los colores con sólo sus rostros, porque en esas supuestas revistas no hay contenido alguno.

Ahora, desde el Gobierno se controlan las dos instituciones que conducen las cuestiones electorales: el INE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Con su operador Morena, se desconocen las reglas electorales, abriendo precampañas de manera anticipada y designando a los custodios de los logros de la 4T.

Con ese ejemplo, los demás partidos ya iniciaron de facto las precampañas, que por cierto están reguladas por la legislación electoral. Desde ya, los gobernantes que aspiran a seguir «sirviendo a la patria» buscan promocionarse para lo que sigue.

Tan fácil que era la antigua política: el que aspiraba a algún puesto no tenía más que esperar a la voz de mando y no invertir en asesorías de imagen y publicidad.

La democracia se convirtió en lo que Michelangelo Bovero llama la kakistocracia. El significado puede buscarse en internet.

sergioegsalazar@gmail.com

About The Author