Los jóvenes políticos de hoy piensan que ellos descubrieron las noticias falsas que el populacho compra como ciertas con el nombre de Fake News. Seguramente eso se debe a que la difusión de estos embustes es ahora muy fácil gracias a los milagros de la tecnología; pero en el gremio periodístico han sido conocidos siempre como borregos.
Si la realidad del Medio Oriente no estuviera tan embarrada de podredumbre y sangre de seres humanos, civiles o soldados, de un lado y del otro, podríamos tomarlo a broma como un juego de borregos a nivel mundial. A ver quién suelta el más increíble y cuál llega más lejos.
Todo ello ha encontrado personajes propicios para la farsa, particularmente uno. Donald Trump declara que muerto el Ayatolah Jomeini y algunos de sus cercanos, Irán está derrotado y su arsenal bélico reducido a la mandíbula que usó Caín para matar a su hermano y la honda con la que David derribó al gigante. El retroceso histórico es de dimensiones epopéyicas.
Al mismo tiempo, con su rudimentario equipamiento, las fuerzas de Irán destrozan uno de los aviones espías -se llaman de reconocimiento con su antena circular encima- orgullo de la tecnología y el arsenal de los Estados Unidos. Le dan en la madre exactamene en tierra, a muchos kilómetros de distancia, en una de las bases que los amigos árabes de los Estados Unidos alojan mediante pago y supuesta protección armada.
El borrego favorito del pelipintado, de quien cada vez con más frecuencia surgen especulaciones serias sobre el estado de su salud mental, es que el “nuevo” gobierno de Irán se le ha acercado mendicante a suplicarle un cese al fuego. De manera inmediata, y al través de los servicios noticiosos de la televisora Al Jazeera, los iraníes desmienten la afirmación.
Súbitamente, el presidente de la gran potencia ha perdido interés en la guerra de Irán y habla de una o dos semanas más de combate; al mismo tiempo ha enviado al frente tres mil soldados adicionales a los que ya tenía ahí. Todos están seguros de que van a protagonizar un desembarco en la isla de Jarg, vital en el tráfico del petróleo iraní para embarcarlo y pasar por Ormuz, o una invasión aerotransportada en pleno Teherán. Igual y los regresa a sus cuarteles.
Todo el discurso triunfalista del presidente de los Estados Unidos fue el coneniod de los veinte minutos de discurso que le dio al pueblo de su pais: Irán está destrozado y nosotros somos invencibles: el más grande de todos los borregos.
Por eso Trump afirma que ya no le interesa el estrecho hoy semiparalizado, y que le deja a los países europeos, que son los más necesitados del petróleo que viene del Golfo Pérsico, la tarea de destapar el bloqueo. Vayan y luchen por él, no sean maricones, parece decir.
Dentro de todo este sainete se integra el mensaje de ayer por la tarde sin detallar un plan para la paz en la guerra de Iran, que es lo que el mundo espera y desea..
Detrás de todo este circo hay un serio problema.
Los muy próximos resultados de las encuestas de marzo, luego del inicio de esta guerra a la que fue inducido Trump por la política expansionista de Nethanyaju, cuyos soldados avanzan en el sur de Líbano, con la tarea confesa de destruir todas las edificaciones libanesas y poblar la zona ocupada con caravanas de colonos israelíes para edificar nuevas ciudades, no van a ser buenas noticias en la Casa Blanca.
Ese pejelagarto magnificado ya no puede fundamentar su popularidad en la populachera fraseología del MAGA (Make America Great Again), cuando las consecuencias de la guerra de Irán están llegando ya a todos los suburbios de la clase media norteamericana, que tiene que estirar el dólar que acabará por romperse.Real y figuradamente.
Muy pronto lo veremos.
PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Sí, efectivamente, hay algo peor que la desvergüenza. Es el cinismo.
Rafael Marín Molinedo deja la dirección de aduanas, que le fue otorgada, dicen, por ser sobrino del chofer y acompañante de Andrés Manuel.
No se va por un desempeño tan nebuloso en un área que supuestamente es manejada por las fuerzas armadas, como tantas cosas de civiles. Se va de delegado de la Secretaria de Bienestar o de Gobernación, es lo de menos, según la señora presidente con A. Una manera muy disimulada de designarlo precandidato a la gubernatura de Quintana Roo.
La enfática afirmación de la señora Sheinbuam de que ese traslado no tenía ninguna implicación electorera solamente ratifica el supuesto. Conste.

