PAN Pregona, defiende y practica la democracia como la mejor forma de que el pueblo participe en las decisiones de la “cosa pública”

La misma noche (marzo de 2006) en que Felipe Calderón presentó su nueva estrategia de campaña, fue entrevistado por el Sr. López Dóriga en su noticiero nocturno. En la conversación, preguntó a Felipe, como acostumbraba en preguntas directas, que si era de “derecha”, respondiendo el aludido que no, que era de “centro”. Sobre esta respuesta, se informó en noticieros de Televisa que Felipe traicionaba la doctrina de su partido, según declaraba su posición digamos de “geometría política”.

El problema es la tipificación de Acción Nacional como la derecha en México, cuando ni es ni puede ser así. Si identificamos a la derecha política, como se hace en todo el mundo, con el conservadurismo, con la defensa de intereses dominantes: económicos, sociales y políticos; con principios fuera de época, Acción Nacional, de acuerdo a sus principios, doctrina y plataformas políticas y de gobierno, no cabe en la llamada “derecha”.

En realidad, el partido que merece el título de derecha política mexicana es el Revolucionario Institucional: defiende intereses y beneficios construidos durante más de siete décadas, al término de la Revolución de la que se dice heredero. Las grandes fuerzas económicas que influyen en la vida partidaria, con apoyos de diversa índole, por ejemplo, han estado en el PRI. Durante “siempre” se ha acusado a Acción Nacional de ser partido de los ricos, pero este partido siempre ha sufrido falta de recursos, precisamente porque los dineros de los ricos iban al PRI. Ahora lo tiene por los apoyos oficiales de las leyes vigentes electorales.

El PAN es un partido de centro, doctrinal y políticamente. Para comprobarlo, tomemos la referencia de los principios, doctrina y quehacer político y de gobierno de los partidos que forman la Internacional Demócrata del Centro (IDC) cuyo antecedente es la democracia cristiana. Su identidad no es coincidencia, es identidad. La doctrina panista tiene los mismos términos de los partidos de la IDC. En realidad, no todos ellos llevan o meritan el calificativo de cristianos, como tampoco Acción Nacional.

La democracia cristiana internacional, se da a conocer también y en forma indistinta como tal o como democracia del centro. Este asunto quedó más que aclarado hace pocos años en la reunión que la democracia cristiana realizó en la capital mexicana, teniendo a su asociado, Partido Acción Nacional, como anfitrión.

Defiende el PAN, como todo partido de la democracia del centro, principios universales, que no tienen época, y por lo tanto no puede ser conservador en este sentido, principios como la supremacía de la persona humana y su dignidad, el bien común, la solidaridad y la subsidiaridad. Pregona, defiende y practica la democracia como la mejor forma de que el pueblo participe en las decisiones de la “cosa pública”.

Se equivocó Televisa, Felipe Calderón, al declararse como político centrista, no había traicionado la doctrina de su partido, al contrario, se apegaba totalmente a ella.

Nota: debo agregar que el PAN es parte de la Organización Demócrata Cristiana de América, la ODCA, de la que Manuel Espino (entonces panista todavía) y Jorge Ocejo, fueron presidentes.

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Versión original publicada en el Boletín Metropolitano, año 3 núm. 183, el 14 de marzo de 2006, de la Fundación Adolfo Christlieb Ibarrola.

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