El exsenador panista Diego Fernández de Cevallos lanzó declaraciones ofensivas contra la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, luego de que la mandataria lo incluyera entre las figuras del pasado político que —según dijo— representan al antiguo régimen y fueron impulsadas en su momento por el expresidente Carlos Salinas de Gortari, según la información obtenida por arjenoticias.
El contexto: reforma electoral y señalamientos históricos
El intercambio se da en medio del debate nacional por la propuesta de reforma electoral impulsada por el Ejecutivo federal. En días recientes, un grupo de exdirigentes y políticos de oposición cuestionó los cambios planteados, particularmente en lo referente a los órganos electorales y mecanismos como el PREP.
En respuesta, Sheinbaum señaló que varias de las voces críticas provienen de personajes vinculados al antiguo esquema político y afirmó que muchos de ellos fueron “creados” o impulsados durante el salinismo. Entre los aludidos mencionó a Fernández de Cevallos, lo que detonó la reacción del excandidato presidencial.
La respuesta del panista
A través de un mensaje público, Fernández de Cevallos respondió con un tono severo y descalificaciones directas:
“Señora Sheinbaum: no sea tonta, no diga burradas: yo no puedo haber sido ‘creado’ por Salinas de Gortari, porque antes de que él naciera yo luchaba por la democracia que usted destruye. En cambio, es del dominio público que usted fue puesta donde está y es sirviente de su idolatrado Tartufo”.
Las expresiones generaron una inmediata polémica en redes sociales y en el ámbito político, donde distintos actores consideraron que el lenguaje empleado rebasa el terreno del debate ideológico y entra en el de la ofensa personal.
Reacciones y llamado a la civilidad
Si bien la confrontación entre oficialismo y oposición ha sido constante en torno a la reforma electoral, analistas y figuras públicas señalaron que el uso de insultos directos contribuye a la degradación del diálogo democrático.
El episodio refleja el nivel de polarización que atraviesa el país y evidencia cómo el debate sobre reformas estructurales puede derivar en intercambios personales que desplazan la discusión de fondo. Mientras la iniciativa continúa su ruta legislativa, el choque verbal entre ambas figuras mantiene encendido el escenario político nacional.

