El precio del petróleo se disparó a más de 100 dólares por barril ante el ataque a instalaciones petroleras y de gas en el Golfo Pérsico

Impactos económicos y humanitarios desastrosos, al privilegiar EU el uso de la fuerza sobre el derecho, la ideología sobre el análisis y el nepotismo sobre la diplomacia profesional

El precio del petróleo se disparó a más de 100 dólares por barril ante el ataque a instalaciones petroleras y de gas en el Golfo Pérsico. Qatar y Kuwait han cancelado contratos de gas por causa de “fuerza mayor”. Para garantizar el suministro y bajar los precios, los mayores poseedores de reservas almacenadas, China y Japón, tendrían que liberarlas. El G7 recomendó sacar al mercado 400 millones de barriles. La inflación se disparará en el mundo.

El costo de los seguros de buques y tanqueros que navegan por el Golfo Pérsico y el Mar Rojo, se han elevado o son imposibles de obtener. Las grandes aseguradoras de Londres se niegan a asegurar los buques. Por ello, el estrecho de Ormuz, por el que transita una quinta parte del petróleo mundial, está cerrado. Los países árabes productores de petróleo atacados han limitado o suspendido su producción de petróleo y gas. No pueden exportarla al haber solo dos oleoductos o gasoductos que cruzan la península arábiga para la exportación vía el Canal de Suez.

Se ha encarecido el costo de la turbosina para las aeronaves, de los seguros y la suspensión de los vuelos desde la región, sede de los “hubs” aeroportuarios globales en Dubái, Qatar y Abu Dhabi. Se elevará el costo de los vuelos y afectará al sector aeronáutico globalmente.

La región es importadora neta de alimentos vía aérea o marítima, inclusive moras y mangos mexicanos. La disrupción del tráfico aéreo y marítimo, así como los bombardeos, amenazan la seguridad alimentaria de la zona.

La región, Israel incluido, depende para su consumo de agua de plantas desalinizadoras. Se han registrado bombardeos a una planta en Irán, lo que pone en peligro la supervivencia de la población. Podría considerarse un crimen contra la humanidad, más allá de una flagrante violación del derecho internacional.

Hay un impacto, aún no cuantificado, en el valor de los bienes raíces en la zona, en especial los Emiratos Árabes Unidos y sus ciudades insignia: Dubái y Abu Dhabi, así como en el turismo, un sector crecientemente importante para Omán, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y por el que Arabia Saudita ha apostado para despretrolizar su economía.

Los países árabes del Golfo manejan los fondos soberanos más importantes del mundo a través de los cuales han invertido ingentes cantidades de dinero en EU, Europa, Asia, América Latina y África. Los tres fondos de Abu Dhabi manejan activos por más de 1.7 billones (trillions) de dólares. Se prevé limitarán sus inversiones en el mundo, inclusive EU, para concentrarlas en sus economías y sector de defensa.

Estos impactos son dramáticos. EU no parece haberlos previsto. Arrastró a los países árabes a un conflicto no deseado, sus negociadores no son diplomáticos profesionales. El Medio Oriente no es un negocio inmobiliario. Su alineamiento con Benjamín Netanyahu ha traído consecuencias nefastas.

POR MARTHA BÁRCENA

@MARTHA_BARCENA

EMBAJADORA EMINENTE

About The Author