Para Beck, Sudáfrica no era simplemente un país en crisis, sino un "microcosmos de los males del mundo"

Artículo 5 de una serie enfocada en la teoría de “Spiral Dynamics” aplicada en el diseño de cambios en las sociedades.

El artículo 4 lo pueden leer aquí: https://arjenoticias.com/mundo/el-principal-reto-en-sudafrica-en-los-tiempos-del-apartheid-roberto-bonilla/

En este artículo se basa en otro artículo publicado en Sudáfrica en julio 10 de 1985, de cual presentaré una síntesis, sin embargo, la imagen del artículo original aun es legible, por lo que les recomiendo leer la versión original

El psicólogo de Naciones en el Contexto Sudafricano

En 1985, el Dr. Don Beck, un académico texano con apariencia de político sureño, se presentaba en Sudáfrica no como un psicólogo convencional, sino como un analista de «sistemas vivos» a escala global. Su labor consistía en aplicar el «Mapa Psicológico», una teoría de desarrollo social co-creada con el Dr. Clare Graves, para diagnosticar y tratar las tensiones de naciones enteras, corporaciones y equipos.

Para Beck, Sudáfrica no era simplemente un país en crisis, sino un «microcosmos de los males del mundo». Su fascinación por la región radicaba en la coexistencia de extremos: conservadurismo y liberalismo, negritud y blancura. Durante sus frecuentes visitas (63 en total entre 1981 y 2002), Beck se convirtió en una figura de consulta clave tanto para políticos de todas las ideologías como para empresarios, quienes buscaban en su teoría una ruta para entender el comportamiento humano en un entorno social fracturado.

La Teoría de la Evolución Social

El núcleo del trabajo de Beck en Sudáfrica era la convicción de que las sociedades evolucionan a través de niveles de complejidad psicológica. Según su análisis, el conflicto sudafricano no era una condición estática.

Beck sostenía que:

  • El Apartheid como estado mental: Definía el sistema de segregación no como una estructura permanente, sino como un «estado mental temporal» propio de una fase de desarrollo absolutista que buscaba orden y estabilidad a través de jerarquías rígidas.
  • La composición social: Estimaba que casi tres cuartas partes de la población sudafricana se encontraban en etapas de transición temprana, preocupadas por la supervivencia o el poder eclesiástico y tradicional, mientras que solo una cuarta parte operaba bajo mentalidades más materialistas, pragmáticas o humanistas.
  • El riesgo del retroceso: Beck advertía que cambios políticos radicales y repentinos, como la implementación inmediata de «un hombre, un voto», podrían ser contraproducentes. Argumentaba que, si la estructura social no estaba preparada, el país podría tener un retroceso a etapas de caos y dominio violento, obligando a la evolución social a reiniciar su proceso desde cero.

El «Tercer viaje» y el Futuro

Beck veía señales de esperanza en el reporte del Consejo de investigación de ciencias humanas sobre el apartheid y en la cobertura mediática de la época, interpretándolos como indicios de que los sudafricanos de todos los colores -en su piel- comenzaban a moverse en una dirección positiva.

Su mensaje final para la minoría gobernante era la necesidad de un «Tercer viaje»: una migración psicológica hacia una «nueva iluminación», debía ser un viaje hacia un nuevo paradigma mental que permitiera el progreso funcional del país, evitando el colapso hacia el autoritarismo o la anarquía.

About The Author