¿Qué es la famosa Doctrina Estrada? Es la posición oficial de México desde 1930 sobre la no intromisión de un gobierno en los asuntos internos de otro. Genaro Estrada Félix, entonces Secretario de Relaciones Exteriores y por su larga experiencia diplomática redactó esa llamada Doctrina Estrada, en defensa de la soberanía de las naciones ante intervenciones extranjeras.
Los principios de Libre Determinación de los Pueblos y su correlativo de No Intervención en los Asuntos Internos de los Estados están consagrados en nuestra Constitución Política y en la Carta [constitutiva] y en las Resoluciones de la ONU y de la OEA.
Extracto de la Doctrina Estrada:
“México no se pronuncia en el sentido de otorgar reconocimientos, porque considera que ésta es una práctica denigrante que, sobre herir la soberanía de otras naciones, coloca a éstas en el caso de que sus asuntos interiores puedan ser calificados en cualquier sentido por otros Gobiernos, quienes, de hecho, asumen una actitud de crítica al decidir, favorable o desfavorablemente, sobre la capacidad legal de regímenes extranjeros”.
En 1917 Venustiano Carranza ya había declarado para México: «la igualdad, el mutuo respeto a las instituciones y a las leyes, y la firme y constante voluntad de no intervenir jamás, bajo ningún pretexto, en los asuntos interiores de otros países […]»
Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum Pardo, en su calidad de presidentes de México, se han entrometido oficialmente en asuntos internos de otras naciones de América, y manifestando opiniones desfavorables contra gobiernos de las mismas, en abierta violación del derecho de cada país de resolver sus asuntos políticos internos sin intervención de algún tipo de gobiernos extranjeros.
Así, las razones de Ecuador y Perú de romper relaciones diplomáticas con México han sido por indebidas declaraciones o actos (asilar extranjeros indiciados por sus gobiernos) en contra de sus gobiernos. A su vez México rompió relaciones diplomáticas con el gobierno de El Ecuador por haber violado su embajada en Quito.
Amlo ya se había entrometido en asuntos internos de Argentina y Bolivia, entre otros. Dijo a Milei: “No comprendo cómo los argentinos votaron por alguien que desprecia al pueblo”. Y por dar asilo político a Evo Morales, tuvo problemas con el gobierno boliviano, que declaró “persona non grata” a la embajadora mexicana.
Recientemente el Congreso de Perú declaró «persona non grata» a Claudia Sheinbaum por el asilo que México le concedió a la ex primera ministra Betssy Chávez. El Congreso peruano fundó su decisión por lo que calificó como «inaceptable injerencia en los asuntos internos» por parte del gobierno mexicano.
Durante decenios, los gobiernos mexicanos habían señalado que por respeto a lo que se conoce como “Doctrina Estrada” no harían declaraciones ni tomarían partido o tomado acciones por eventos políticos internos de otras naciones. Amlo y Sheinbaum rompieron esa sana política diplomática.
En 1917 Venustiano Carranza ya había declarado para México: «la igualdad, el mutuo respeto a las instituciones y a las leyes, y la firme y constante voluntad de no intervenir jamás, bajo ningún pretexto, en los asuntos interiores de otros países […]»

