Se presenta de nuevo el eterno retorno de la historia. Como decía Mark Twain: “La historia no se repite, pero a menudo rima”. En 1939, el mundo observó con una mezcla de parálisis y horror cómo la Blitzkrieg alemana despedazaba a las naciones europeas, utilizando la velocidad y la radio para convertir el mapa del continente en un campo de ejércitos derrotados y ciudades en escombros en apenas semanas.
Desde el Instituto Ciudadano de Estudios Estratégicos (INCIDE), iniciamos con este escrito un análisis de cuatro entregas. Hoy abordaremos la similitud entre dos episodios en los que la humanidad se ha visto envuelta en la guerra.
El eco de aquellos motores de tanques se ha transformado hoy en la rima del zumbido eléctrico de enjambres de drones y el brillo hipersónico de misiles. En respuesta a los recientes bombardeos, la Guardia Revolucionaria de Irán ha anunciado el cierre del Estrecho de Ormuz, provocando un disparo inmediato en los precios del crudo.
Para referirse a la ofensiva actual de Estados Unidos e Israel contra Irán (febrero-marzo de 2026), se utilizan términos técnicos que evocan la contundencia de la Blitzkrieg, pero adaptados a la modernidad: la Luftschlag-Welle (Luftschlag: ataque aéreo; Welle: oleada). Una oleada de ataques aéreos impulsada por tecnología de precisión quirúrgica.
Similitudes Fundamentales
Ambas doctrinas comparten pilares basados en la velocidad y la superioridad tecnológica:
• Velocidad y Sorpresa (Shock and Awe): Ambas buscan abrumar las defensas enemigas mediante ataques iniciales rápidos. Si antes los tanques rompían frentes en días, hoy los drones y misiles atacan instalaciones estratégicas en cuestión de horas.
• Superioridad Aérea y Electrónica: La Blitzkrieg dependía de la Luftwaffe; hoy, el dominio se busca en el «aire litoral» y el espacio radioeléctrico.
• Parálisis y supresión de Logística de Mandos: El objetivo es inhabilitar la capacidad de respuesta. La coalición busca neutralizar los centros de mando y capacidades nucleares, tal como Alemania cortaba las líneas de suministro en el siglo XX.
• Blitzkrieg Digital: Representa la evolución hacia ataques sincronizados de enjambres de drones, misiles de crucero y ciberataques que saturan los sistemas defensivos.
• Proyección de Poder: A diferencia de la masa física de 1939 (tanques y soldados ocupando suelo), la guerra actual prioriza la destrucción de activos estratégicos a distancia sobre la ocupación geográfica.
La Respuesta de Irán: Guerra Electrónica
Irán utiliza sistemas avanzados para romper el vínculo entre los drones y sus operadores:
- Bloqueo de GPS/GNSS: Uso de inhibidores para «cegar» la navegación satelital de los drones, forzándolos a estrellarse.
- GPS Spoofing: Técnica para enviar señales falsas y desviar drones enemigos hacia territorio controlado.
- Plataformas de Intercepción:
- Cobra V8: Plataforma capaz de analizar señales de radares y satélites en un radio de 250 km, desplegada para proteger Teherán.
- Drones Mohajer 6: Actúan como escoltas electrónicos para saturar las comunicaciones enemigas.
El Dilema del Futuro: Una Rima Amenazadora
Al comparar 1939 con el escenario de 2026, la conclusión es clara: la naturaleza de la ambición humana no ha cambiado, pero nuestra capacidad de destrucción se ha vuelto instantánea e invisible.
[“La historia ha vuelto a rimar con una fuerza amenazadora, dejando al mundo ante la inquietante incertidumbre de un conflicto cuya magnitud apenas comenzamos a vislumbrar]”.
Mientras que la generación de la Segunda Guerra Mundial tuvo meses para ver cómo se acumulaban las nubes de tormenta, nosotros vivimos en una era donde la guerra puede ser decidida por un algoritmo en una fracción de segundo. La Blitzkrieg del siglo XX dependía de la voluntad de los soldados; la Luftschlag-Welle depende de una arquitectura digital tan letal como frágil.
Guerra Híbrida: A diferencia de 1939, el bloque actual integra milicias y actores no estatales, creando un frente de batalla difuso que el Eje original nunca pudo imaginar, unida no solo por tratados, sino por la interoperabilidad tecnológica de sus sistemas de defensa.
Hoy, el «punto de no retorno» no es una frontera cruzada por tanques, sino por un servidor hackeado o un satélite cegado. Nos encontramos en un momento de fractura de bloques: un sistema internacional agotado y una carrera armamentista donde la tecnología avanza más rápido que la diplomacia. Ya no se trata solo de trincheras, sino de la parálisis total del enemigo en cuestión de horas.
La similitud más inquietante es la cristalización de bloques antagónicos:
• El bloque de Resistencia (Rusia, China, Corea del Norte): Han condenado los ataques como una «violación flagrante de la soberanía». China ha comenzado a imponer sanciones económicas a empresas estadounidenses en represalia. Una alianza entre Irán, Rusia y el apoyo tecnológico de China para controlar puntos de estrangulamiento globales como Ormuz.
• La Coalición: EE. UU., Israel y sus aliados, unidos por la interoperabilidad tecnológica de sus sistemas de defensa.
• El Nuevo Petróleo: Si antes se luchaba por pozos de crudo, hoy la batalla es por los semiconductores. Sin microchips, la maquinaria de guerra moderna es metal inerte.
• Al igual que en los años previos a la Segunda Guerra Mundial, nos encontramos en un momento de «fractura de bloques»: un sistema internacional agotado, potencias emergentes desafiando las fronteras establecidas y una carrera armamentista donde la tecnología avanza más rápido que la diplomacia. Ya no se trata solo de tanques y trincheras, sino de una guerra de precisión quirúrgica que busca la parálisis total del enemigo en cuestión de horas.
• [El tablero está listo; cualquier error de cálculo en un rincón de Asia o en un silo de misiles en Irán podría activar automáticamente los pactos de defensa mutua, arrastrando al resto del mundo al conflicto.]
• La carrera armamentista ya no hace ruido en las fábricas de acero, sino en los laboratorios de software y laboratorios de física de materiales. La nación que logre la singularidad táctica (una IA que tome decisiones de ataque más rápido de lo que un humano puede procesar) habrá ganado la versión moderna de la carrera nuclear.
•
[Estamos ante una rima histórica peligrosa. Si las lecciones de 1939 nos enseñaron algo, es que el apaciguamiento que no lleva a la pacificación y la desconexión e incapacidad diplomática son el preludio del desastre].
Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1945 fue, en esencia, un intento de «corregir los errores» de la fallida Sociedad de Naciones (o Liga de las Naciones) hoy está en crisis de supervivencia de este asunto nos ocuparemos en otro escrito .
[¿En el oriente están escuchados los primeros compases de una sinfonía bélica global que ya escuchaos …hace casi un siglo?]
Este análisis explora las escalofriantes similitudes entre el colapso de 1939 y la fragilidad del equilibrio mundial en 2026.
Estamos presenciando simplemente una serie de conflictos regionales aislados, o los ataques actuales en Oriente y las tensiones que se dan, es el preludio puede desembocar un enfrentamiento global .
[La historia nos observa, y esta vez, el relámpago podría no dejar tiempo para las cenizas].
[ADVERTIDOS ESTAN]
Incide. ernesto p. cerda serna. 4 de marzo 2026.

