enero 7, 2026
Madurp es el desgaste de una figura autoritaria que ha llevado a su país a una tragedia humanitaria prolongada

La situación actual de quienes han respaldado política y moralmente a Nicolás Maduro los coloca frente a un espejo incómodo. No es solo el desgaste de una figura autoritaria que ha llevado a su país a una tragedia humanitaria prolongada; es el costo ético de haber decidido mirar hacia otro lado mientras millones de venezolanos huían, callaban o sufrían.
López Obrador, Claudia Sheinbaum y otros actores de la llamada “izquierda latinoamericana” apostaron por una narrativa que confundió soberanía con impunidad, y antiimperialismo con silencio frente a la represión.

Hoy esa narrativa se desmorona. Cada vez son menos los gobiernos dispuestos a justificar a Maduro, y cada vez es más evidente que no se trata de un proyecto social alternativo, sino de un régimen sostenido por la coerción, el control y el miedo.

El problema no es solo haber apoyado a Maduro. El problema es persistir en ese apoyo cuando la evidencia del fracaso moral, económico y democrático es abrumadora. En política, como en la vida, llega un momento en que el silencio deja de ser prudencia y se convierte en complicidad.

Para México, el costo es mayor. Un país con tradición diplomática respetada no puede darse el lujo de quedar del lado equivocado de la historia por afinidades ideológicas o cálculos internos. Defender a un autócrata no fortalece la soberanía; la debilita. No protege a los pueblos; los traiciona.

Tal vez estemos ante un punto de inflexión. No necesariamente de rectificación —eso requiere humildad—, pero sí de definición. Porque cuando los regímenes autoritarios caen o se quedan solos, también quedan expuestos quienes los justificaron. Y entonces la pregunta ya no es geopolítica, sino moral:
¿qué se hizo cuando se pudo hablar? ¿qué se defendió cuando otros eran seguidos?
La historia, tarde o temprano, siempre cobra la factura. Y casi nunca acepta excusas ideológicas como pago.

Sheinbaum Esa es tu ideología, no la de los mexicanos.!

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