LA CECA MEXICANA: Carlos Gonzalez Valdepeńa
HISTORICA…MENTE
“PENSAR ALTO, SENTIR HONDO Y HABLAR CLARO”
En 1535 entró en funciones la Casa de Moneda de México, la primera de América. Y después de que se inauguró esa casa, se abrieron otras en el continente, como por ejemplo la de Potosí, Bolivia.
Esto ya era urgente, porque hasta ese año, el dinero que circulaba en el nuevo continente, provenía en su totalidad de España, y no siempre había suficiente para cubrir las necesidades comerciales.
Para que una casa de moneda funcionara legalmente, era necesario que la corona española, o sea, el rey, les otorgara una CECA, o sea, una marca única que se pudiera imprimir en las monedas. Si no había ceca, no se podían acuñar las monedas.
En el caso de la Casa de Moneda de México, la ceca es una letra M mayúscula con una ruedita encima. Una vez que se le asignó esa ceca, se pudieron acuñar las monedas.
Esa ceca está cerca de cumplir 500 años, y se ha usado ininterrumpidamente. Pero, OJO, luego se autorizaron otras casas de moneda y a cada una se le otorgó una ceca diferente. Hubo cecas de la casa de moneda de Zacatecas, de San Luis Potosí, de Culiacán y de otras ciudades, pero no todas son de la época del virreinato.
Las monedas que traemos hoy en la bolsa, siguen usando la misma ceca, ya que se siguen acuñando en la Casa de Moneda de México, que actualmente tiene su sede en la ciudad de San Luis Potosí.
Hace muchos años, tuve la posibilidad de visitar el Museo Británico en Londres, y en la sección de monedas, hay varias acuñadas en México. Las reconocí al instante por su ceca. Algunas eran de la época virreinal, pero muchas también del México independiente.
La moneda mexicana, era aceptada prácticamente en todo el mundo debido a la calidad de su plata, y a la cantidad de la misma. Pero como suele suceder cuando un objeto es muy codiciado, empiezan las falsificaciones.
Un país que prácticamente solo aceptaba pesos mexicanos era China. No querían comerciar con otra moneda que no fuera el Real de a 8, hecho en México. Y para evitar monedas falsas, usaban el resello.
Cuando llegaban nuevas monedas mexicanas a China, primero las revisaban para ver si eran originales, y en ese caso, les aplicaban en frio un resello de una palabra en chino con un buril que tenía en la punta esa figura china. Y si tenían ese resello, entonces si, eran aceptadas sin problemas.
Otra situación que se presentaba, era que cuando la corona española cambiaba de gobernante, o sea, cuando entraba un nuevo rey, su cara se colocaba en las monedas, pero esos cambios, no eran muy aceptados en Asia y especialmente en China, ya que se acostumbraban a ver el rostro del rey en las monedas, y si de repente les llegaban con una cara diferente, no las querían aceptar.
Por último, la moneda fraccionaria. En México, si había monedas fraccionarias. Pero en otros países, lo que hacían era cortar las monedas a la mitad o en cuatro partes.

